En una reciente biografía sobre los Rolling Stones, Bill Wyman, el bajista de la banda, se sitúa en el centro de atención no solo por su talento musical, sino también por su notoria vida personal. El libro titulado "The Rolling Stones: The Biography", escrito por Bob Spitz, revela detalles que desafían la percepción común de que Mick Jagger era el mayor mujeriego del grupo. A través de testimonios y relatos de la época, se pinta un retrato de Wyman como el verdadero conquistador, con un comportamiento que lo distingue claramente del resto de sus colegas.

El texto de Spitz se adentra en los años de mayor auge de los Rolling Stones, especialmente durante su primera gira por Estados Unidos en 1965. En ese contexto, donde el consumo de sustancias y la cultura del rock se entrelazaban con la vida nocturna, los hoteles donde se alojaban los miembros de la banda se convertían en focos de actividad. Bill Wyman, en particular, aprovechaba cada oportunidad para conectar con mujeres que encontraba en las distintas ciudades donde la banda ofrecía sus conciertos. Según el autor, Wyman sería el que más se destacaba en este aspecto, llevando su búsqueda de compañía femenina a niveles que sorprendían incluso a sus compañeros.

Spitz narra que el bajista tenía una insaciable necesidad de compañía y que, en ocasiones, no podía conciliar el sueño sin la presencia de una mujer a su lado. Esta voracidad por el sexo casual se convirtió en un tema recurrente en la biografía, donde se detalla cómo Wyman, desde el escenario, desarrollaba estrategias para atraer a las mujeres del público. Entre canciones, enviaba a un asistente para que sondeara a algunas espectadoras sobre su interés en reunirse con él tras el show, evidenciando una actitud audaz y decidida que lo colocaba en una posición privilegiada dentro del ambiente rockero de la época.

En su vida personal, Bill Wyman se casó en 1959 con Diane Cory, con quien tuvo un hijo, Stephen, nacido en 1962. Sin embargo, este matrimonio llegó a su fin en 1969, justo cuando Wyman consolidaba su carrera internacional con los Rolling Stones. Años más tarde, su vida amorosa volvió a captar la atención del público debido a su polémica relación con Mandy Smith, que comenzó en 1985 cuando Wyman contaba con 48 años y Smith apenas 13. Esta diferencia de edad fue objeto de controversia y, según el autor, Wyman intentó minimizarla en su momento, argumentando que Mandy era "una mujer a los trece" y que, al conocerla, él pensaba que ella tenía 20 años.

La relación entre Wyman y Smith también generó reacciones dentro de la banda. Mick Jagger, entre otros, manifestó su desacuerdo con la situación, especialmente considerando que él tenía hijas mayores que la joven en cuestión. A pesar de las críticas, Wyman y Smith se casaron en 1989 cuando él tenía 52 años y ella 18. Sin embargo, el matrimonio fue efímero; se separaron en 1991 y el divorcio se formalizó en 1993, lo que dejó una marca aún más profunda en la historia del bajista.

La biografía de Bob Spitz no solo se limita a explorar la vida amorosa de Wyman, sino que también se adentra en la evolución musical de los Rolling Stones y sus interacciones a lo largo de las décadas. La obra se nutre de testimonios, archivos y relatos que buscan recrear no solo el fenómeno musical que representa la banda, sino también la complejidad de las relaciones personales de sus integrantes. Con este enfoque, la biografía presenta una mirada integral sobre una de las bandas más influyentes del rock, resaltando la dualidad entre su éxito profesional y sus tumultuosas vidas personales.

A medida que el interés por la historia de los Rolling Stones continúa creciendo, el libro de Spitz se suma a un corpus de obras que han explorado y documentado la trayectoria de la banda. Sin duda, la figura de Bill Wyman emerge como un fascinante personaje que, más allá de su contribución musical, representa la esencia de una época marcada por el desenfreno y la búsqueda de la libertad, características que definieron a toda una generación.