En una reciente aparición en el programa "Otro día perdido" de Eltrece, la reconocida actriz Andrea Frigerio compartió un episodio desconocido de sus inicios en la televisión argentina que sorprendió a los televidentes y a los presentes en el estudio. Recordó con humor y nostalgia su primer acercamiento al mundo de la pantalla, el cual culminó de manera inesperada cuando, tras una breve participación en uno de los emblemáticos programas de Tato Bores, fue invitada a abandonar el set. "Me invitaron a retirarme", confesó, dejando claro que aquel debut no fue el que había imaginado para sí misma.
Durante la charla con el conductor Mario Pergolini, Frigerio relató con una mezcla de risa y asombro cómo se desarrolló aquel fallido debut. Aseguró que su intervención consistía en una simple frase: "Señor Tato, esta carpeta se la traje para usted", pero que su ejecución no fue la adecuada. La anécdota, que había permanecido en el olvido por años, volvió a su mente gracias a la coincidencia de que Alejandro Borensztein, hijo de Tato, es el productor del programa donde se encontraba. "No tenía ganas de contarlo, pero ya está, aquí salió", dijo, recordando cómo había compartido ese episodio con Alejandro en el camarín.
La revelación provocó risas y sorpresa en el set, donde Pergolini hizo hincapié en la ironía de que muchas personas contarían esa anécdota con un tono de orgullo, como si hubieran tenido la oportunidad de trabajar junto a Tato. "Todo el mundo contaría esto como si dijeran: 'No, yo trabajé con Tato', pero tú dices: 'No, no solo te presentaste, sino que no quedaste con Tato'", bromeó el conductor, a lo que Frigerio respondió con sinceridad: "No quedé". Este cruce de palabras puso de manifiesto la autocrítica y la humildad que caracteriza a la actriz, a pesar de su exitosa carrera.
A medida que la conversación avanzaba, Frigerio reflexionó sobre el impacto que tuvo aquel primer traspié en su trayectoria. Aunque muchos podrían haber visto ese momento como un obstáculo insalvable, para ella representó una oportunidad de aprendizaje. Recordó que su verdadero inicio en los medios se dio junto a Juan Alberto Badía, un referente en la televisión argentina. "Yo siempre digo que empecé con Badía. Como todos, la mayoría. Vos empezaste con Badía", le comentó a Pergolini, quien también recordó su paso por el programa de Badía, lo que evidenció la huella que dejó este conductor en varias generaciones de artistas.
La mención de Badía no solo sirvió para reafirmar el camino de Frigerio, sino que también abrió un espacio para discutir el impacto que programas como el de Badía tuvieron en la industria del entretenimiento argentino. Ambos coincidieron en que ese ciclo fue un verdadero semillero de talentos que, a lo largo de los años, se consolidaron en el medio. Este reconocimiento a los espacios que fomentan el crecimiento de nuevos artistas resalta la importancia de contar con plataformas que den visibilidad a los talentos emergentes.
A pesar de que su primer contacto con la televisión terminó en un despido, Andrea Frigerio ha sabido construir una carrera multifacética y exitosa. Desde sus inicios como modelo, su evolución hacia la conducción y finalmente su consolidación como actriz en teatro, cine y televisión, la artista ha demostrado que los tropiezos pueden ser parte del camino hacia el éxito. Su historia es un testimonio inspirador sobre la perseverancia y la búsqueda de nuevas oportunidades que han marcado su trayectoria en la industria.
Hoy en día, Andrea Frigerio se ha establecido como una figura icónica en el mundo del espectáculo argentino, y su relato sobre aquel debut fallido con Tato Bores se convierte en un recordatorio de que cada experiencia, ya sea buena o mala, contribuye a la construcción de nuestra identidad profesional.



