La actriz y directora Aina Clotet se adentra en las secuelas que deja el cáncer a través de su ópera prima titulada 'Viva'. En esta película, aborda de manera profunda y sensible las huellas físicas y emocionales que esta enfermedad provoca en quienes la padecen. Según Clotet, el miedo a la muerte y las dependencias emocionales, que a primera vista parecen temas opuestos, están intrínsecamente relacionados. Con esta obra, busca generar un diálogo sobre la complejidad de la vida y las emociones humanas en contextos difíciles.

En una reciente entrevista, la cineasta comentó sobre su visión de la vida y la lucha diaria que implica enfrentar temores y deseos. Clotet subraya que 'Viva' se centra en dos miedos fundamentales: el miedo a la soledad y el profundo temor a la muerte. A través de la historia de Nora, una científica que investiga la prolongación de la vida celular, se entrelazan estos miedos con la búsqueda de un equilibrio emocional en un contexto de crisis personal tras haber enfrentado un diagnóstico de cáncer de mama. Aunque la enfermedad no fue el motor inicial de la trama, se convirtió en un elemento central que dio forma a la narrativa.

La película ha sido bien recibida en festivales internacionales, destacando la obtención del premio a la revelación en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes. Esta distinción ha colocado a Clotet en el centro de atención, no solo como actriz, sino también como directora que ofrece una mirada fresca y necesaria sobre la experiencia del cáncer desde la perspectiva femenina. A través de su trabajo, busca visibilizar las historias de mujeres que han vivido la experiencia de una mastectomía, resaltando la importancia de mostrar sus cuerpos como espacios de belleza y empoderamiento.

Clotet enfatiza que uno de los objetivos de 'Viva' es dar a conocer lo que ella denomina la 'doble cicatriz' del cáncer, que abarca tanto las secuelas físicas como las emocionales. En este sentido, busca desafiar los estereotipos asociados a los cuerpos de las mujeres post-cáncer, reafirmando que estos pueden volver a experimentar el deseo y la plenitud de la vida. La película no solo es un testimonio del sufrimiento y la lucha, sino también una celebración de la resiliencia y la capacidad de transformación personal que surge en momentos de adversidad.

La directora también reflexiona sobre cómo una enfermedad grave puede provocar un reevaluación profunda de las relaciones personales. Clotet menciona que aquellos que enfrentan el cáncer suelen cuestionar sus vínculos y la calidad de las personas que los rodean. Este proceso de autodescubrimiento es fundamental en la trama de 'Viva', donde la protagonista debe confrontar no solo sus miedos internos, sino también las dinámicas de su vida emocional y afectiva.

Definiendo 'Viva' como uno de los proyectos más significativos de su carrera, Clotet comparte que ha sido un trayecto de autodescubrimiento y resiliencia. La protagonista de la película vive en un constante tira y afloja entre la razón y el deseo, lo que refleja la complejidad de la naturaleza humana. Al final, la obra se convierte en una reflexión sobre la lucha entre el control y la aceptación de la vida tal como se presenta, un mensaje que resuena en muchos niveles para quienes han enfrentado desafíos similares.