La industria energética argentina está en vías de experimentar un crecimiento sin precedentes, con proyecciones que sugieren una producción diaria de un millón de barriles de petróleo en un período de no más de seis años. Esta afirmación fue el eje de una conversación estratégica que tuvo lugar en el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde Horacio Marín, CEO de YPF, dialogó con Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén. Ambos líderes enfatizaron la relevancia de la cooperación entre las distintas partes de la industria y el rol crucial que juega YPF en este proceso, que podría colocar a la Argentina en un selecto grupo de naciones productoras de petróleo.

Durante su intervención, Marín expresó su convencimiento de que Argentina alcanzará esta meta de exportación, aunque también advirtió que no sería él quien estuviese al frente de YPF en ese momento, sugiriendo un horizonte temporal que podría extenderse hasta 2033 o 2034. Esta ambiciosa meta no solo depende de las acciones de YPF, sino también de un marco regulatorio adecuado y de la colaboración de todo el sector energético del país. "Estamos dispuestos a dar lo mejor para llegar a ese pico antes del 31", afirmó Marín, destacando así la urgencia de avanzar en los planes de producción.

El CEO de YPF también subrayó la importancia de un entorno regulatorio propicio para fomentar la inversión necesaria en el desarrollo de Vaca Muerta, el área shale más prominente de Argentina. Según Marín, para atraer capitales, es fundamental que el gobierno implemente un régimen que favorezca el libre comercio y la apertura de mercados. "La riqueza no es generada por el Estado, sino por los actores privados", subrayó, enfatizando que la inversión extranjera es esencial para el crecimiento del sector.

En cuanto al desarrollo de recursos humanos, YPF tiene grandes planes para este año, con la meta de certificar la capacitación de 2.500 trabajadores. A partir de 2027, este número se incrementará a 3.000 anualmente, lo que permitirá formar un total de 15.000 técnicos especializados en el Instituto Vaca Muerta. Este centro educativo ha sido creado en colaboración con catorce empresas del sector energético, incluyendo grandes nombres como Vista, PAE, Pluspetrol y Chevron, con el objetivo de estandarizar las competencias necesarias para el desarrollo de los recursos no convencionales en el horizonte de 2030.

La magnitud del crecimiento proyectado no solo contempla la producción de petróleo, sino también la generación de empleo. Marín advirtió que, en los próximos cuatro años, se estima que se necesitarán alrededor de 40.000 nuevos puestos de trabajo, aunque considera que esta cifra podría ser aún mayor, dado el gran volumen de obras que se realizarán. Proyectos como el de GNL (Gas Natural Licuado) coincidirán con la finalización de Vaca Muerta Oil Sur y la construcción del gasoducto de SESA, así como con el mayor poliducto de la historia, que estará a cargo de YPF.

Finalmente, Marín hizo hincapié en la necesidad de que el nuevo pacto federal sea efectivo y que todos los actores involucrados trabajen en conjunto. La creación de un marco de colaboración que optimice los recursos y potencie las capacidades del sector será clave para que Argentina no solo alcance, sino que supere sus objetivos en la producción y exportación de petróleo, consolidándose como un jugador relevante en el mercado internacional. En este contexto, el futuro de la industria energética argentina parece prometedor, siempre que se mantenga un enfoque en la inversión, la capacitación y la colaboración interempresarial.