Los índices bursátiles de Estados Unidos vivieron el martes una jornada positiva, marcando una de las mejores sesiones en varios meses, gracias a la esperanza de una posible reducción de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. El Dow Jones Industrial Average registró un incremento superior a los 1.100 puntos, mientras que el S&P 500 creció un 2,9% y el Nasdaq tuvo un repunte del 3,8%. Esta repentina ola de optimismo en el mercado se desató tras informes que indicaban que el presidente estadounidense, Donald Trump, había manifestado a sus asesores su intención de cesar la campaña militar contra Irán, aun si el estrecho de Ormuz permanece mayormente cerrado. Esta noticia fue interpretada como un alivio temporal que disminuyó las preocupaciones sobre una posible escalada del conflicto y sus repercusiones en la inflación global, especialmente en lo que respecta a los precios de la energía.

Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, expresó que su país está dispuesto a poner fin a las hostilidades, siempre que se cumplan ciertas condiciones, entre las que se destacan garantías para evitar futuras agresiones. Estas declaraciones coincidieron con una caída significativa en los precios del petróleo, que habían alcanzado niveles récord en las semanas anteriores. En este contexto, el contrato de Brent para junio se redujo en 3,42 dólares, cerrando en 103,97 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdió 1,50 dólares, finalizando a 101,38 dólares. Cabe destacar que el contrato de Brent para mayo, que expiró el martes, acumuló una subida mensual histórica del 63%, impulsada por el conflicto en Irán y la interrupción del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.

Durante marzo, el aumento de las tensiones militares y los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico generaron la mayor interrupción de suministro de petróleo y gas registrada hasta el momento, según analistas de LSEG y Gelber and Associates. En este marco, el crudo Brent alcanzó un máximo de 119,5 dólares el 9 de marzo, un precio que solo ha sido superado en episodios de alta tensión global, como la invasión de Irak en 2003, cuando el barril llegó a los 147,5 dólares. Por su parte, el WTI cerró marzo con un incremento del 51%, después de haber cotizado a 67 dólares a finales de febrero.

La jornada del martes representó un cambio drástico en el comportamiento de los mercados, que habían experimentado semanas de alta volatilidad. La posibilidad de una tregua en el conflicto y la caída en los precios del petróleo ofrecieron un respiro a sectores que enfrentan altos costos energéticos, como el de las aerolíneas y los cruceros, que registraron avances significativos en sus acciones. Este alivio también se reflejó en el mercado de deuda, donde la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años retrocedió hasta el 4,32%, lo que podría aliviar la presión sobre las hipotecas y los préstamos personales.

El sector tecnológico lideró las ganancias en la bolsa, con subidas notables en empresas como Nvidia, Alphabet, Meta Platforms y Amazon. Marvell Technology vio un incremento del 12,8% tras el anuncio de una inversión de 2.000 millones de dólares por parte de Nvidia, mientras que Centessa Pharmaceuticals se disparó un 44% después de que Eli Lilly acordara su adquisición por hasta 7.800 millones de dólares. Al cierre de la jornada, el S&P 500 se posicionó en 6.528,81 puntos, el Dow Jones en 46.334,83 y el Nasdaq en 21.592,47, cifras que reflejan un renovado optimismo en los mercados tras un periodo de incertidumbre.