La bolsa de Nueva York experimentó un notable giro en su tendencia el jueves, con el índice Dow Jones alcanzando niveles récord. Este cambio se produjo en un contexto optimista tras la divulgación de un borrador de acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, mediado por Pakistán. Ante esta noticia, los índices bursátiles se recuperaron, con un incremento del 0,55% en el Dow Jones, que cerró en 50.285,66 puntos. Por su parte, el S&P 500 y el Nasdaq Composite también registraron ligeras subidas, de un 0,18% y un 0,09% respectivamente, alcanzando los 7.446,05 y 26.293,10 puntos.

El informe que desencadenó esta reacción positiva provino de la Agencia Iraní de Noticias Laborales (ILNA), que citó a la cadena saudí Al Arabiya. Según la información, el acuerdo contemplaría un alto el fuego inmediato y garantizaría la libre navegación en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, además de establecer un plazo de una semana para iniciar negociaciones sobre temas pendientes. Este avance en el diálogo entre Washington y Teherán fue recibido con entusiasmo por los mercados, que ven en la estabilidad regional un factor clave para el crecimiento económico.

Sin embargo, las expectativas de una resolución definitiva del conflicto en Medio Oriente se vieron atenuadas por un informe de Reuters que mencionaba una directiva del líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, que prohibía la exportación de uranio iraní. Esta directiva se interpreta como un endurecimiento de la postura de Irán en un tema crucial de las negociaciones, pues el presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado en reiteradas ocasiones su oposición a que Irán posea armas nucleares. En este sentido, Al Jazeera destacó que Teherán desmintió la versión de Reuters, tildándola de "propaganda de los enemigos del acuerdo".

La situación se tornó más compleja cuando la Casa Blanca también descalificó el informe, considerándolo falso. Este cruce de declaraciones genera incertidumbre en el mercado, que teme que la falta de consenso entre las partes pueda prolongar el conflicto. En este contexto, los precios del petróleo, que inicialmente habían aumentado, comenzaron a ceder, con el crudo Brent retrocediendo un 0,3% hasta los u$s104,76 por barril, reflejando la volatilidad que caracteriza al sector energético en tiempos de negociaciones inestables.

A su vez, el rendimiento de los bonos del Tesoro, que había mostrado un repunte, revirtió su tendencia después de las noticias sobre el acuerdo. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años disminuyó casi un punto básico, ubicándose en 4,568%, mientras que el bono a 30 años también retrocedió a 5,102%. Este movimiento en el mercado de bonos es significativo, ya que los inversores suelen reaccionar ante la posibilidad de cambios en la política monetaria de los bancos centrales, especialmente en un entorno inflacionario, exacerbado por el aumento en los precios del petróleo.

La jornada de ayer también estuvo marcada por un contexto económico en general sólido, aunque las fluctuaciones en los rendimientos de los bonos reflejan la ansiedad de los inversores ante posibles aumentos en las tasas de interés. El Departamento de Trabajo de Estados Unidos había reportado un número de nuevas solicitudes de desempleo que se mantuvo en niveles bajos, lo que usualmente es un indicativo de una economía en recuperación. Sin embargo, la incertidumbre en el frente geopolítico continúa siendo un factor que puede influir sobre las decisiones económicas y las expectativas de los mercados en el corto plazo.