La empresa Vicuña, resultado de la alianza entre la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining, ha anunciado una inversión de USD 18.000 millones a lo largo de una década para desarrollar dos proyectos de cobre, oro y plata en la provincia de San Juan. En un encuentro con medios de comunicación, su CEO, Ron Hochstein, enfatizó que el verdadero valor del oro se manifiesta solo cuando es explotado de manera sostenible, subrayando que "el oro no tiene valor cuando está bajo tierra".

Hochstein destacó la relevancia del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en la viabilidad del proyecto, afirmando que sin esta normativa, que proporciona estabilidad fiscal a largo plazo, la inversión no sería posible. La minera solicitó su adhesión al RIGI en diciembre, lo que le brindaría beneficios impositivos y legales en el contexto de su proyecto de exportación estratégica. Aunque aún no cuenta con la habilitación oficial, Vicuña está a la espera de la aprobación del Gobierno, con la esperanza de iniciar la construcción de la primera fase en 2026.

La primera etapa de este ambicioso plan requiere una inversión inicial de USD 7.100 millones y se extenderá hasta 2030. La producción estimada incluye 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata, lo que generaría exportaciones anuales por USD 6.000 millones. Este monto es comparable a lo que la industria minera argentina logró exportar en 2025. Además, el desarrollo de la mina generará 12.000 empleos directos durante la construcción y 5.000 en la operación, con un impacto indirecto que podría crear otros 19.000 puestos de trabajo.