Valve Corporation, conocida por su influencia en el sector de los videojuegos y propietaria de la plataforma Steam, se encuentra en el centro de una controversia legal impulsada por la Fiscalía General del Estado de Nueva York. Letitia James, la Fiscal General, ha denunciado a la empresa por facilitar actividades de apuestas ilegales a través de las loot boxes en títulos populares como Counter Strike 2 y Dota 2. La demanda, presentada el 25 de febrero de 2026, señala el impacto negativo que esta práctica ha tenido en la población juvenil de Nueva York, solicitando compensaciones económicas y medidas regulatorias significativas.

El modelo de loot boxes, que permite a los jugadores adquirir cajas virtuales con dinero real para obtener recompensas aleatorias, ha proliferado en numerosos videojuegos de renombre. La Fiscalía argumenta que el atractivo de estas cajas radica en la posibilidad de conseguir objetos virtuales de alto valor, como skins y accesorios cosméticos, que en algunas ocasiones se revenden por miles de dólares en mercados secundarios. Según la demanda, el mercado de objetos virtuales de Counter Strike se estima en más de 4,300 millones de dólares, atrayendo la atención de jugadores, coleccionistas y especuladores.

Uno de los aspectos más preocupantes de la demanda es el potencial adictivo de las loot boxes, especialmente entre niños y adolescentes. La Fiscalía General señala que esta práctica es comparable a las apuestas en casinos, con riesgos similares para los jóvenes, quienes pueden desarrollar comportamientos compulsivos. El documento resalta que la estructura aleatoria y los elementos visuales de las loot boxes están diseñados para incentivar su uso repetido, lo que podría generar serias consecuencias en la salud mental de los jugadores. Además, se critica la falta de medidas efectivas por parte de Valve para evitar que menores accedan a estas mecánicas, a pesar de las advertencias recibidas.