La industria automotriz atraviesa un proceso de transformación sin precedentes, impulsado por avances tecnológicos y cambios en las preferencias de los consumidores. Esta evolución no solo afecta la manera en que se producen y venden los vehículos, sino también la concepción misma de la movilidad. En un reciente encuentro de Medios Digitales, Fernanda Pérez Cometto, gerente general de Comunicaciones Corporativas de Toyota Argentina, compartió su visión sobre el presente y futuro del sector automotriz en el país, así como los desafíos que se avecinan.
Pérez Cometto resaltó que el mercado argentino ha comenzado a mostrar signos de recuperación tras un periodo complicado. En los últimos meses, se han observado cambios significativos que han alterado la dinámica del sector. La llegada de nuevos actores y productos ha ampliado las opciones disponibles para los consumidores, lo que representa una oportunidad para que las empresas se adapten y mejoren sus ofertas. “El contexto realmente ha cambiado mucho. Hoy vemos un mercado más abierto, con ingreso de nuevos actores y de nuevos productos que permanentemente nos desafían a ser cada vez mejores”, afirmó la ejecutiva.
Uno de los factores clave para este cambio ha sido la estabilización de ciertas variables económicas que afectan directamente a la industria. Pérez Cometto destacó la importancia de la normalización de las importaciones y la posibilidad de realizar pagos al exterior, lo cual ha permitido una mejor organización de la actividad. “Hubo avances que ayudan a ordenar la actividad”, explicó, subrayando que estos cambios son fundamentales para el crecimiento sostenido del sector.
Sin embargo, a pesar de los avances logrados, la ejecutiva advirtió que aún quedan desafíos por superar para garantizar un crecimiento a largo plazo. “Queda un camino por recorrer con reformas estructurales que son necesarias para que el sector pueda seguir creciendo”, señaló, enfatizando la necesidad de un marco regulatorio que favorezca la innovación y la inversión en el mercado automotor.
La llegada de nuevos competidores ha sido una de las características más notables del mercado actual. Para Toyota, este panorama competitivo es una oportunidad para seguir mejorando. “Los competidores son bienvenidos porque te hacen mejor”, afirmó Pérez Cometto, quien mencionó que esta filosofía de mejora continua, conocida como kaizen, es fundamental para la cultura de la empresa. Según ella, la competencia no se limita a compararse con otras marcas, sino que también implica un compromiso interno de superación constante.
En este contexto de cambio, Toyota está ampliando su visión más allá de ser solo un fabricante de automóviles. La compañía busca transformarse en una empresa de movilidad integral, desarrollando un ecosistema de servicios que se ajuste a las nuevas formas de uso de los vehículos. Un ejemplo de esta innovación es Kinto, una plataforma que ofrece soluciones de car sharing y gestión de flotas para empresas. “Kinto permite que una persona o una compañía acceda a un vehículo cuando lo necesita, sin tener que comprarlo”, explicó Pérez Cometto, destacando la flexibilidad que ofrece este servicio.
Además de Kinto, la propuesta de Toyota se complementa con programas de vehículos usados certificados, servicios de mantenimiento para autos fuera de garantía y la extensión de la cobertura Toyota 10, que buscan brindar una experiencia integral al cliente. “Ese paquete de servicios forma parte del corazón de la relación que queremos construir con nuestros usuarios”, concluyó la ejecutiva, reafirmando el compromiso de la empresa con la movilidad del futuro.



