El sector agrícola de Florida enfrenta una de sus crisis más serias a raíz de las devastadoras tormentas invernales conocidas como Ezra y Gianna. Estas inclemencias climáticas, que afectaron al estado entre finales de diciembre y principios de febrero, han generado pérdidas que superan los 3.170 millones de dólares. Los cultivos de caña de azúcar y cítricos, fundamentales para la economía local, han sido los más perjudicados, lo que pone en riesgo la cadena de suministro alimentaria en la costa este de Estados Unidos y revela serias falencias logísticas en el sector.
El comisionado de Agricultura de Florida, Wilton Simpson, ha declarado que estos eventos climáticos se sitúan entre los más destructivos de la historia agrícola del estado. Un informe preliminar del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor indica que no se habían experimentado heladas de esta magnitud en décadas, lo que ha llevado a los productores a una situación de alarma.
Particularmente, la caña de azúcar ha sido el cultivo más afectado, con pérdidas estimadas en 1.150 millones de dólares. Este cultivo, esencial para la economía rural, sufrió daños severos, afectando tanto las cosechas listas como las nuevas plantaciones. Se estima que casi la mitad de las pérdidas se relaciona con la producción futura, lo que complica aún más la recuperación del sector. Asimismo, la industria de los cítricos, emblemática de Florida, enfrentó daños de 674,7 millones de dólares, con una reducción significativa en la cantidad de árboles y frutos disponibles. Las proyecciones indican que la recuperación requerirá inversiones sustanciales y adaptaciones en la infraestructura para mitigar futuros desastres climáticos.



