El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha hecho un llamado contundente a los Estados miembros durante la apertura de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra. En su discurso, pidió a los países que cumplan con los aumentos pendientes de sus contribuciones obligatorias a la organización, enfatizando la necesidad de preservar la independencia financiera de la OMS en tiempos de crisis global. Esta asamblea es un momento crucial para discutir no solo las políticas de salud pública, sino también la sostenibilidad financiera de una organización que ha jugado un papel vital en la respuesta a emergencias sanitarias como la pandemia de COVID-19.

Tedros subrayó que la OMS se ha propuesto incrementar sus contribuciones obligatorias del 20% al 50% del presupuesto base, un cambio que se implementará a través de un cronograma de aumentos progresivos. Hasta ahora, se han completado dos de los cinco incrementos planificados, y los tres restantes están programados para 2027, 2029 y 2031. "La importancia de este cambio no puede ser subestimada, ya que es fundamental para garantizar la independencia de la OMS y su capacidad para responder eficazmente a crisis como las que hemos enfrentado recientemente", manifestó el director general.

En su intervención, Tedros recordó que la falta de aprobación de los primeros incrementos habría resultado en un impacto mucho más severo, lo que refleja la crítica situación financiera que enfrenta la organización. A pesar de los ajustes realizados, como la reducción de personal, el director expresó su agradecimiento hacia aquellos que se vieron afectados por los recortes, reconociendo el sacrificio de los trabajadores que han dedicado su vida a la salud pública mundial. La necesidad de estabilidad financiera es más apremiante que nunca, dado que el financiamiento insuficiente puede comprometer la eficacia de la OMS en sus funciones esenciales.

El director general también abordó que se espera que el 90% del presupuesto base esté financiado para el actual bienio, aunque reconoció que lograr el 10% restante será un desafío considerable. Este contexto se complica aún más por la tendencia actual de que muchas de las contribuciones voluntarias se destinen a proyectos específicos, lo que ha generado "focos de pobreza" en áreas críticas de la organización. Esta situación resalta la urgencia de un enfoque más equilibrado en la financiación, que permita a la OMS operar de manera integral y efectiva en diversas áreas de la salud pública.

Además, Tedros instó a los países a mantener sus compromisos financieros hacia la OMS, enfatizando que el camino hacia una mayor soberanía y solidaridad en salud global depende del cumplimiento de estos compromisos. En sus palabras, "este es el momento del cambio. Esta es la oportunidad de tomar el camino que lleva a la soberanía; el camino que lleva a la solidaridad; el camino que lleva a la equidad". Este llamado a la acción se presenta en un momento en que la salud global enfrenta desafíos sin precedentes, y la cooperación internacional se vuelve más crucial que nunca.

La 79ª Asamblea Mundial de la Salud no solo se centra en la financiación, sino también en cómo la OMS puede adaptarse y evolucionar para enfrentar los retos futuros. La comunidad internacional debe considerar con seriedad las advertencias de Tedros y actuar en consecuencia, para garantizar que la OMS cuente con los recursos necesarios para seguir desempeñando su papel fundamental en la protección de la salud de millones de personas alrededor del mundo. La salud no puede ser un lujo, y es imperativo que los gobiernos asuman su responsabilidad en la financiación de la salud pública global.