Con la reciente finalización de la última licitación del Tesoro, el mercado está experimentando un aumento en la liquidez, lo que marca el regreso a una fase expansiva. A pesar de que las tasas de interés a corto plazo se mantienen en el 20% TNA, la inflación comienza a incrementarse, lo que ha llevado a expertos a señalar que las tasas reales se encuentran en terreno negativo. Este escenario ha generado un análisis sobre cómo podría influir en la cotización del dólar y en el interés por los instrumentos ajustados por CER.
Analistas de Max Capital informaron que la licitación del Tesoro no logró aumentar las tasas a corto plazo, que siguen estancadas en torno al 20%. Con tasas a tres meses cerca del 30% y expectativas de inflación del 2,6% para marzo, se observa que las tasas reales son ligeramente negativas, lo que indica un retorno a una postura expansiva en el mercado.
Por su parte, el economista Eric Paniagua de PX Capital destacó que ha habido una compresión en las tasas de interés en términos reales. Afirmó que muchos inversores podrían optar por cerrar posiciones en pesos para adquirir dólares, ya que la tasa de interés en pesos ya no resulta atractiva. Asimismo, Christian Buteler, analista económico, advirtió que la presión sobre los bonos ajustados por inflación ha aumentado, lo que podría llevar a una mayor demanda de estos instrumentos en busca de cobertura ante una inflación proyectada superior al 3%. Esto plantea un riesgo latente, donde los inversores podrían considerar el dólar como una opción atractiva, lo que podría provocar un ajuste en su cotización en el futuro.
Finalmente, la curva de bonos en pesos mostró una compresión en los rendimientos durante la última jornada, reflejando el interés creciente por estos títulos en un contexto de incertidumbre económica y cambios en la inflación.



