Durante el mes de febrero, el Sector Público Nacional (SPN) reportó un superávit primario de $1,4 billones y un superávit financiero de $144.421 millones, a pesar de la disminución en la recaudación tributaria y de la seguridad social. Esta información fue presentada por el Ministerio de Economía, que también destacó la importancia del ajuste en el gasto público.
El superávit se logró gracias al incremento en los ingresos provenientes de las Rentas de la Propiedad, que incluyen las ganancias generadas por fondos, bancos y empresas estatales, así como otros ingresos no tributarios. En total, estos conceptos aportaron más de $850.000 millones, lo que contribuyó a compensar la caída en la recaudación fiscal. En febrero, los ingresos totales del Estado alcanzaron los $11,8 billones, de los cuales $10,9 billones correspondieron a ingresos tributarios, lo que representa una caída real de casi el 9% en comparación con el año anterior.
En cuanto a los gastos, se mantuvo la tendencia de recortes, con un total de $10,4 billones, lo que significa un incremento nominal del 21%, pero una reducción real cercana al 8%. Más del 90% de estas erogaciones correspondieron a gastos corrientes, donde el gasto previsional ascendió a $7,1 billones, reflejando una baja real del 6,6%. A pesar de las restricciones, algunos subsidios económicos aumentaron, especialmente en el sector energético, que experimentó un incremento del 123%. Según el Ministerio de Economía, el SPN acumuló en los dos primeros meses del año un superávit financiero de cerca del 0,1% del PIB, reafirmando su compromiso con la estabilidad fiscal.


