El superávit fiscal alcanzado en enero se presenta como un logro del equipo económico a cargo de Luis Caputo. Sin embargo, los expertos alertan sobre los retos que enfrenta el Gobierno para mantener el equilibrio en las cuentas públicas y sugieren la necesidad de buscar nuevas fuentes de ingresos para el Tesoro, en cumplimiento con los compromisos establecidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De acuerdo al Ministerio de Economía, el primer mes de 2026 mostró un excedente primario de $3.125.737 millones y un superávit financiero de $1.105.159 millones. Caputo indicó que estos números incluyen ingresos extraordinarios por $1.039.903 millones, derivados de la licitación privada de las centrales hidroeléctricas del Comahue. Sin estos ingresos, el superávit primario se habría reducido a $2.085.834 millones y el financiero a apenas $65.256 millones.
El resultado positivo se dio en un contexto de recaudación debilitada y recortes en el gasto público en áreas sensibles. A corto plazo, el Gobierno deberá afrontar importantes obstáculos que podrían afectar el cumplimiento de los objetivos fiscales para el resto del año. Según la consultora LCG, el Presupuesto 2026 requiere un esfuerzo fiscal superior al del año anterior, en un entorno de ingresos decrecientes, influenciado por la disminución de retenciones y cambios en la distribución de impuestos. La falta de nuevas vías de financiamiento podría aumentar la presión sobre el ajuste del gasto, advierten los analistas.



