La agencia de calificación internacional S&P Global Ratings ha elevado la nota crediticia de la provincia de Entre Ríos de "CCC+" a "B-", con una perspectiva estable. Esta decisión se produce en un contexto donde la provincia ha comenzado a reinsertarse en los mercados de deuda tras más de diez años de ausencia. La reciente mejora en la calificación no solo refleja el esfuerzo de la administración provincial en la gestión de su deuda, sino que también ha tenido un impacto inmediato en el mercado de bonos, donde se reportaron incrementos de hasta 4,3% en su valor.

La evaluación de S&P no es un hecho aislado, ya que la agencia FIX SCR también había otorgado una mejora en la calificación de Entre Ríos, señalando el progreso del perfil financiero de la provincia. Este tipo de reconocimientos son cruciales para la administración de Rogelio Frigerio, quien ha enfatizado la importancia de una gestión responsable de los recursos públicos. Según las autoridades provinciales, esta mejora en la calificación posiciona a Entre Ríos un escalón por encima de la calificación soberana de Argentina, que actualmente se sitúa en "CCC+".

La administración de Entre Ríos atribuye esta mejora a una serie de acciones proactivas en la gestión de la deuda pública. S&P ha destacado en su informe la reciente operación financiera que permitió a la provincia obtener 300 millones de dólares, lo que ha facilitado la reestructuración de vencimientos y la reducción de los pagos previstos en los próximos años. Este enfoque ha sido valorado positivamente, ya que disminuye el riesgo de refinanciación y ordena las cuentas públicas, lo que contribuye a una mayor solidez financiera.

Desde el Gobierno provincial, se considera que el reconocimiento de S&P es un indicativo de que Entre Ríos está en un camino de responsabilidad fiscal y previsibilidad. La administración provincial ha señalado que esta mejora fortalece su posición financiera, lo que les permitirá seguir trabajando en la creación de condiciones más favorables para el desarrollo regional. En este sentido, se han comprometido a mantener una gestión seria y responsable de los recursos públicos, priorizando la estabilidad financiera y la mejora de la calidad del gasto.

Cabe recordar que en febrero de este año, Entre Ríos realizó su regreso al mercado internacional de deuda, emitiendo un bono con vencimiento en 2033 por 300 millones de dólares, con una tasa de rendimiento del 9,875% anual. Aunque la provincia había considerado inicialmente buscar hasta 500 millones de dólares, finalmente optaron por aceptar ofertas por un monto menor, priorizando la calidad de la demanda y el costo financiero.

La administración provincial ha calificado esta operación como un éxito, ya que les ha permitido mejorar las condiciones en comparación con emisiones anteriores y avanzar en la reestructuración del perfil de deuda. Esta nueva estructura no solo contribuye a fortalecer la liquidez, sino que también proporciona una mayor previsibilidad financiera para los años venideros. En este marco, se prevé que una parte de los fondos se destinará a la cancelación de otro bono, mientras que el resto se invertirá en obras y servicios esenciales para la provincia, lo que será clave para el desarrollo de la región.