La emblemática cooperativa láctea SanCor, que durante décadas representó un símbolo del cooperativismo argentino, se encuentra en un momento crítico de su historia. A tan solo un mes de que el tribunal de Santa Fe dictara la quiebra de la firma, se ha habilitado el proceso para la venta de sus activos. Este desarrollo marca un punto de inflexión para la compañía, creada en 1938 en Sunchales, que ahora busca un nuevo rumbo bajo la gestión de inversores privados. En este contexto, al menos seis empresas han mostrado interés en adquirir la cooperativa, con la esperanza de revivirla y convertirla en un negocio rentable.

Entre los potenciales compradores se encuentran tanto empresas nacionales con experiencia en el sector lácteo como grupos internacionales. Uno de los actores más relevantes es Savencia, una multinacional francesa que ya opera en Argentina a través de su marca Milkaut. La intención de Savencia es fortalecer su presencia en el mercado lácteo de la región, aprovechando la infraestructura y la capacidad productiva que SanCor aún conserva en Santa Fe. Este interés no solo refleja la búsqueda de expansión de la empresa, sino también la relevancia que SanCor sigue teniendo en el ámbito lácteo argentino.

Por su parte, Adecoagro es otro de los candidatos destacados en este proceso. Esta empresa ha demostrado un crecimiento sostenido gracias a sus marcas Las Tres Niñas y Angelita, y busca ahora ampliar su vertical láctea. El modelo de negocio de “leche de origen” que promueve Adecoagro podría complementarse de manera efectiva con las cuencas de SanCor, lo que permitiría una sinergia que beneficie a ambas partes. De esta manera, Adecoagro no solo apuntaría a la adquisición de activos, sino también a una estrategia de integración vertical que le permita optimizar su producción.

Además, la empresa cordobesa Punta del Agua se ha presentado como un postulante fuerte, especialmente por su crecimiento en la última década. Su visión es clara: aprovechar la situación de SanCor como una oportunidad para dar un salto esencial en su competitividad en el mercado. Con una base sólida y una clara estrategia de expansión, Punta del Agua se posiciona como un competidor serio para otros interesados en la compra de SanCor.

Elcor, conocido por su marca La Tonadita, también ha manifestado su interés. Con sede en Villa María, esta firma se especializa en la producción de mantecas y quesos procesados, y busca diversificar su oferta. La adquisición de SanCor representaría una oportunidad para aumentar su capacidad de procesamiento, lo que podría resultar en un crecimiento significativo de su negocio.

Por último, la firma La Tarantela, con un enfoque familiar y especialización en quesos de pasta hilada, ha decidido participar en esta competencia. Su interés radica en integrar algunas de las plantas de SanCor en su modelo de producción artesanal a gran escala. Esta estrategia podría no solo permitirle diversificar su portfolio, sino también mejorar su capacidad de operación en un mercado altamente competitivo.

La situación de SanCor es compleja, con una deuda acumulada que ronda los 120 millones de dólares, distribuida entre más de 1.500 acreedores. El juez comercial de Rafaela, Marcelo Gelcich, declaró la quiebra indirecta de la cooperativa debido a lo que calificó como “frustración anticipada”. La propia SanCor reconoció su incapacidad para presentar una propuesta viable de acuerdo preventivo, lo que ha complicado aún más su posición en el mercado. Este escenario plantea interrogantes sobre el futuro de la empresa y la viabilidad de su reestructuración bajo un nuevo liderazgo.