Una mujer que caminaba por un vecindario de Texas encontró un montón de basura frente a una casa que había quedado desocupada tres días antes. Entre los objetos que la familia había dejado atrás, una perrita diminuta se movía de un lado a otro y permanecía cerca del lugar, aparentemente a la espera de que sus dueños regresaran. Sin embargo, nadie volvió por ella.

El animal estaba en mal estado y presentaba signos de haber sufrido maltrato. Ante la situación, la mujer pidió ayuda y la organización Tzu Zoo Rescue intervino para rescatarla. Sus integrantes la llamaron Treasure —“tesoro”, en inglés— porque, según escribieron en una publicación, había sido tratada como basura, aunque para ellos representaba todo lo contrario.

Paula, una voluntaria de la entidad dedicada al rescate de perros Shih Tzu y Lhasa Apso en el área de DFW, Texas, llegó hasta la vivienda para llevarse a la perrita. Treasure se mostró nerviosa, aunque también dispuesta a recibir afecto. “Se mostró cariñosa al acercarme, aunque un poco tímida”, comentó la voluntaria.

La perrita fue trasladada directamente a un veterinario, quien estimó que tenía alrededor de un año porque todavía conservaba los dientes de leche. Allí recibió tratamiento por una dermatitis provocada por pulgas, que le había ocasionado la pérdida de parte del pelaje. Luego, Paula la llevó consigo.