Las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) han superado los USD 46.000 millones tras la reciente inclusión de USD 800 millones provenientes de la colocación de deuda de la provincia de Santa Fe en los mercados internacionales, realizada en diciembre pasado. Esta transferencia se concretó gracias a la gestión del Banco de Santa Fe, agente financiero provincial, lo que genera dudas sobre el impacto real y los costos asociados a la demora en la repatriación de estos fondos.

Desde el inicio de 2026, el BCRA ha logrado acumular compras netas por USD 2.500 millones, alcanzando un nivel de reservas que no se veía en más de seis años. Sin embargo, este aumento fue facilitado por la operación de financiamiento externo de Santa Fe. De acuerdo con fuentes oficiales, los USD 800 millones que se colocaron en Nueva York han sido traídos a Argentina y son administrados por el Banco de Santa Fe. Este movimiento ha contribuido a incrementar las reservas internacionales, las cuales se irán utilizando para la ejecución de obras una vez que estas sean certificadas, tal como lo ha indicado el gobernador.

La espera de más de dos meses para ingresar los fondos desde el exterior ha generado un costo financiero considerable para Santa Fe, debido a la diferencia de tasas y el comportamiento del tipo de cambio en ese período. Analistas advierten que el rendimiento obtenido por los dólares en Nueva York fue inferior al que se habría logrado si se hubieran ingresado al sistema financiero local en el momento de la colocación del bono. Por ejemplo, si se hubiera liquidado el monto el 10 de diciembre, cuando el tipo de cambio era de $1.430, Santa Fe hubiera obtenido $1,14 billones. En cambio, con el tipo de cambio actual, que ronda los $1.367, esta cifra se reduce a $1,09 billones, lo que ha llevado al Gobierno a cuestionar la decisión de la provincia.

Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a esta situación y mencionó que la provincia podría haber evitado una pérdida de casi $120.000 millones en solo dos meses, considerando que sus gastos son en pesos. Este comentario ha generado un intenso debate sobre la gestión de los recursos por parte de Santa Fe y las implicaciones económicas para la provincia y sus habitantes.