En el contexto del mercado inmobiliario argentino, ha surgido un novedoso vehículo de inversión que promete democratizar el acceso al sector para pequeños y medianos ahorristas. Se trata de los REITs, o Real Estate Investment Trusts, un modelo que ha ganado relevancia en países como Estados Unidos, Europa y Asia, y que ahora llega a la Argentina de la mano del Fondo Común de Inversión Cerrado Inmobiliario REIT Ciclo Nova, impulsado por Grupo IEB y Grupo Briones.

Este nuevo formato de inversión permite a los interesados participar en el mercado inmobiliario con un capital mínimo de $1.000. El fondo tiene como objetivo adquirir propiedades en la Ciudad de Buenos Aires, ya sea terminadas o a estrenar, las cuales serán destinadas al alquiler. Los inversores, por su parte, recibirán distribuciones trimestrales de la renta generada, en función de su participación en el fondo.

Beltrán Briones, cofundador de Grupo Briones y una figura influyente en el sector inmobiliario argentino, destacó que el modelo replicará el esquema de los REITs estadounidenses. Según sus palabras, este fondo reúne capital de diversos inversores para adquirir propiedades que ya están en el mercado. En esta primera fase, el enfoque estará en activos que generen ingresos de manera inmediata, evitando así los riesgos asociados a la construcción de nuevos desarrollos, lo que representa una estrategia más conservadora y segura.

Briones subrayó que, en esta etapa inicial, el fondo no financiará proyectos desde cero, sino que se concentrará en adquirir inmuebles que estén listos para alquilar. Esto permitirá a los inversores comenzar a recibir ingresos desde el primer momento, minimizando el riesgo de construcción, que puede ser considerable en el mercado inmobiliario. De esta manera, el enfoque se centra en la rentabilidad inmediata.

El funcionamiento del fondo se basa en la emisión de cuotapartes, cada una de ellas con un valor nominal de $1.000. Estas participaciones podrán ser adquiridas durante el período de colocación en BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos), y posteriormente, cotizarán en el mercado secundario. Esto último representa una ventaja significativa en comparación con la inversión inmobiliaria tradicional, ya que permite a los inversores comprar o vender sus posiciones sin necesidad de involucrarse en la compra o venta de propiedades físicas.

Este aspecto de liquidez es clave, según Briones, quien señala que históricamente, el mercado inmobiliario argentino ha carecido de esta característica. Al facilitar la entrada y salida de inversiones, los REITs pueden atraer a un público más amplio que busca diversificar su cartera sin las complicaciones de la compra directa de inmuebles.

Los inversores tendrán la oportunidad de obtener rendimientos a través de dos canales: la renta generada por los alquileres y la posible apreciación del valor de las propiedades adquiridas por el fondo. Briones ilustra este concepto con un ejemplo práctico: si un inversor destina u$s10.000, ese monto le otorgará una participación proporcional en el patrimonio del fondo. Así, si el fondo logra reunir u$s30 millones y el inversor aporta u$s3 millones, contará con aproximadamente el 10% del fondo, lo que se traduce en el 10% de las rentas generadas por los inmuebles.

En resumen, la llegada de los REITs al mercado argentino representa una oportunidad para diversificar inversiones en el sector inmobiliario con un capital accesible. Esta innovadora modalidad podría transformar la forma en que los argentinos invierten en bienes raíces, proporcionando no solo la posibilidad de obtener ingresos pasivos, sino también una mayor liquidez en un mercado históricamente estático y poco flexible.