La reforma laboral, que ya cuenta con media sanción del Senado y se encuentra en discusión en la Cámara de Diputados, promete transformar aspectos fundamentales de la vida laboral en el país. Entre los cambios propuestos se destacan modificaciones en el régimen de vacaciones, el cálculo de indemnizaciones por despido y la implementación de un sistema de banco de horas.

Un punto clave de la propuesta es la regulación de las vacaciones, que deberían otorgarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente. Sin embargo, se permitirá que empleadores y empleados acuerden fechas distintas para su inicio, siempre que se notifique al trabajador con un mínimo de 30 días de anticipación, salvo que un convenio colectivo establezca otro plazo. Además, se introduce la posibilidad de fraccionar las vacaciones en períodos de al menos siete días cada uno.

En cuanto a las indemnizaciones por despido, el proyecto mantiene el esquema de un mes de salario por cada año de servicio. Sin embargo, a diferencia de la normativa actual, se excluirán del cálculo conceptos como el aguinaldo y premios extraordinarios. El monto máximo a percibir será de tres salarios promedio según el convenio colectivo, y en caso de fallecimiento del trabajador, los beneficiarios recibirán una indemnización similar a la de un despido. Asimismo, se prevé la opción de pagar las indemnizaciones en cuotas, ajustadas por inflación y con un interés adicional.