Las acciones argentinas experimentaron una leve recuperación en un contexto marcado por la incertidumbre global, provocada por la prolongación del conflicto bélico en Oriente Medio. A pesar de la presión en los mercados internacionales, impulsada por el aumento del 12% en el precio del petróleo, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró con un incremento del 2,2%, alcanzando los 2.626.114 puntos.

En el ámbito de Wall Street, las caídas fueron notorias, especialmente en el índice Nasdaq, que registró una disminución del 1,6%. Este descenso se produjo tras un informe mensual sobre el empleo en Estados Unidos que reveló la pérdida de 92.000 puestos de trabajo en febrero. La escalada del conflicto en Oriente Medio y el aumento de los precios del petróleo agudizaron la presión sobre los mercados financieros, generando temores sobre el suministro energético.

Por otro lado, la situación de la deuda argentina se tornó preocupante, con una caída promedio del 0,9% en los bonos soberanos. Este descenso provocó un aumento en las tasas de retorno y, paralelamente, el índice de riesgo país de JP Morgan se incrementó en 31 unidades, alcanzando los 575 puntos básicos. Según analistas, el conflicto en la región podría afectar directamente los términos de intercambio de Argentina, especialmente en un contexto donde el sector energético y el agro son fundamentales para la economía nacional.