La venta de combustibles en Argentina ha mostrado signos de estabilización durante mayo, aunque las variaciones dependen en gran medida de la región analizada. A nivel nacional, la caída interanual ha sido mínima, con una contracción del 0,2%, pero algunas provincias han experimentado descensos más pronunciados, superando el 10%. Estos datos evidencian un panorama complejo para el sector, que aún enfrenta desafíos significativos en varias jurisdicciones del país.

Conforme a los últimos informes de la Secretaría de Energía, las ventas de combustibles al público alcanzaron un total de 1.419.422 metros cúbicos, lo que representa un leve descenso en comparación con el mismo mes del año anterior. Este es el cuarto mes consecutivo de caída interanual, aunque la reducción observada en mayo ha sido la más moderada en el último tiempo, considerando que en abril la disminución había sido del 2,4%. Sin embargo, comparando mayo con el mes previo, se registró un incremento del 5,6%, aunque este aumento se ajusta a un 3,0% si se consideran las variaciones en el número de días entre ambos meses.

Al analizar el comportamiento por tipo de combustible, se destacan diferencias significativas. Mientras que las naftas sufrieron una disminución del 2,4% interanual, con la nafta súper cayendo un 3,0% y la premium un 0,7%, el gasoil, en cambio, mostró un crecimiento del 2,6%. Este aumento en el gasoil fue impulsado tanto por el segmento común, que avanzó un 0,7%, como por el gasoil premium, que tuvo un notable incremento del 6,0%. En mayo, las naftas representaron el 55% del total de ventas, mientras que el gasoil abarcó el 45% restante.

En términos de participación de mercado, YPF se mantiene como líder, concentrando el 55,9% de las ventas y reportando un crecimiento del 3,3% en relación al año anterior. Por otro lado, Shell, que controla el 22,3% del mercado, experimentó un retroceso del 1,9%, mientras que Axion, con un 11,8% de participación, también vio caer sus ventas en un 1,8%. Las demás empresas, que suman el 10% restante del mercado, enfrentaron una caída interanual del 11,6%, lo que indica que el mercado se encuentra en un estado de incertidumbre y ajuste.

Un aspecto crucial de este informe es la notable disparidad entre las provincias que han visto crecer sus ventas de combustibles y aquellas que han registrado caídas. Solo ocho provincias reportaron incrementos interanuales, destacándose Chaco con un impresionante aumento del 12,1%, seguida por Santiago del Estero (9,9%) y La Pampa (5,0%). Además, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Tierra del Fuego y Buenos Aires también mostraron crecimientos, aunque más moderados, entre el 0,6% y el 3,4%.

En contraste, dieciséis provincias experimentaron descensos en sus ventas, con tres de ellas superando el umbral del 10% de caída. Misiones fue la que más se vio afectada, con una baja del 12,1%, seguida por Chubut (-11,4%) y Jujuy (-7,5%). Otras provincias como Santa Cruz, Río Negro y Mendoza también reportaron descensos significativos, lo que refuerza la idea de que la recuperación del sector no es homogénea a nivel nacional.

La situación es aún más complicada al desglosar los datos por tipo de combustible a nivel provincial. En el caso de las naftas, solo Neuquén y Tierra del Fuego reportaron crecimientos, mientras que el resto del país enfrentó caídas, con regiones como Chubut y Misiones en el extremo negativo. Por otro lado, el gasoil mostró un comportamiento más favorable, registrando ganancias en catorce provincias, con Chaco liderando este crecimiento. Estos datos sugieren que, aunque hay signos de recuperación en ciertos segmentos y regiones, el mercado de combustibles argentino aún enfrenta un camino difícil por recorrer.