La última semana ha sido notable para el ámbito financiero en Argentina, donde el optimismo se ha apoderado de los mercados. La reciente mejora en la calificación crediticia otorgada por Standard and Poor’s (S&P) a la deuda soberana argentina ha generado un efecto positivo en los activos tanto de renta fija como variable. Este cambio de perspectiva ha coincidido con el impulso que ha recibido Wall Street, gracias a la salida a Bolsa de SpaceX, lo que ha llevado a los índices estadounidenses a acercarse a sus niveles más altos históricos.

A nivel local, el informe de inflación correspondiente al mes de mayo ha mostrado una desaceleración en el aumento de los precios minoristas, lo que ha contribuido a un clima de confianza en los inversores. En este contexto, el dólar ha experimentado una caída, a pesar de que el Banco Central continúa comprando divisas, absorbiendo un total de 436 millones de dólares en el mercado. Este enfoque del Banco Central ha sido fundamental para mantener la estabilidad cambiaria en medio de un escenario inflacionario persistente.

Un análisis realizado por IEB destaca que, tras la mejora en la calificación y un entorno internacional más favorable, los bonos Globales han registrado un incremento del 2,8% en la semana, con un aumento promedio del 3,6% en el tramo más largo de la curva y del 1,4% en el más corto. Por su parte, los Bonares, aunque con un rendimiento más moderado, también han mostrado una subida promedio de 2,3%. En términos acumulados desde el inicio del año, los Globales han subido un 8,1%, los Bonares un 6,6% y los Bopreal un 5,2%, evidenciando una tendencia positiva en la deuda argentina.

El riesgo país, medido por JP Morgan, ha alcanzado un mínimo de 433 puntos básicos, lo que representa el nivel más bajo en más de ocho años. Este indicador, que compara las tasas de retorno de los bonos del Tesoro estadounidense con los de mercados emergentes, ha disminuido cerca de 60 puntos desde la semana anterior, lo que equivale a una caída del 12%. Este descenso en el riesgo país refleja una mejora en la percepción de los inversores sobre la estabilidad económica y financiera del país.

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires también ha alcanzado un récord nominal intradiario, cerrando el viernes a 3.390.505 puntos y acumulando una ganancia del 8,9% en la semana. Los ADR y las acciones de empresas argentinas han liderado este repunte, con bancos como Francés, Macro, Galicia y Supervielle, así como Telecom, registrando aumentos de entre el 14% y el 18% en dólares. Este desempeño sugiere que los inversores están apostando a un futuro más prometedor para las empresas locales.

El informe de Cocos Capital subraya la importancia de la mejora en la calificación crediticia de S&P, indicando que no solo se trata de una buena noticia técnica, sino que también abre las puertas a una mayor inversión institucional. La posibilidad de que fondos que antes no podían invertir en activos calificados como CCC ahora puedan hacerlo, amplía significativamente la base de demanda para los bonos Globales. Además, se destaca que los pilares que sostienen esta compresión en el riesgo son el superávit comercial anualizado de 25.000 millones de dólares, las compras del Banco Central que superan los 10.000 millones de dólares y el ancla fiscal que se ha establecido en el país.

Eric Ritondale, economista jefe de Puente, también ha enfatizado la importancia de estos desarrollos. Según su análisis, la mejora en la calificación crediticia no solo refleja el contexto actual, sino que también confirma un camino de crecimiento sostenido para Argentina. En este sentido, el panorama económico se muestra más alentador, lo que podría favorecer aún más la inversión y la confianza en el mercado local en los próximos meses.