En una reciente presentación en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abordó el impacto del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en el ámbito laboral argentino. Durante su exposición, Adorni detalló los empleos que se espera generar a través de los proyectos aprobados por el sector privado, lo que ha despertado tanto expectativas como interrogantes. Aunque el Gobierno ha señalado que las iniciativas en marcha tienen el potencial de crear una cantidad significativa de puestos laborales, se requieren más aclaraciones sobre la naturaleza y duración de estos empleos.

Hasta la fecha, se han aprobado un total de 12 proyectos bajo el RIGI, mientras que uno más cuenta con una recomendación de aprobación del Comité Evaluador de Proyectos. En adición, hay 21 iniciativas que están en proceso de revisión. Según datos oficiales, las 12 iniciativas ya aprobadas podrían generar un total de 34.860 empleos, sumando tanto los directos como los indirectos. Este número se incrementa a 36.873 si se incluye el proyecto minero Diablillos, que ha recibido un preaprobación, lo que da un indicio del interés del Gobierno en fomentar la inversión en sectores estratégicos.

Sin embargo, la exposición de Adorni dejó algunas dudas sin resolver, especialmente en relación a la división entre empleos temporales y permanentes. Además, no se especificó cuántos de los puestos de trabajo corresponderán a la fase de construcción y cuántos a la operación de los proyectos. Esta falta de claridad genera incertidumbre sobre la estabilidad laboral que se podría esperar en el futuro, un aspecto crucial para los trabajadores que dependen de estos empleos.

Entre los proyectos aprobados, algunos destacan por su notable impacto en la creación de empleo. Uno de los más relevantes es el proyecto de la Terminal Multipropósito Timbúes, que se desarrollará en Santa Fe con una inversión prevista de 277 millones de dólares. Este proyecto, según las estimaciones, podría generar hasta 9.700 puestos de trabajo en total, lo que representa una parte importante del empleo total previsto por el RIGI. Esta iniciativa no solo beneficiará a la economía local, sino que también podría servir como un modelo para futuros proyectos en otras regiones del país.

Otro proyecto significativo es el de Los Azules, de Andes Corporación Minera S.A., que requerirá una inversión de 2.672 millones de dólares en San Juan y se estima que generará aproximadamente 7.391 empleos. En tercer lugar, el proyecto Nuevo Gualcamayo, a cargo de Minas Argentinas Sucursal Dedicada, contempla la creación de 4.500 puestos de trabajo mediante una inversión de 665 millones de dólares. Estos números subrayan la importancia de las inversiones extranjeras para la generación de empleo en Argentina.

Además, se menciona el Proyecto Siderúrgico Argentino de Sidersa en Buenos Aires, que podría aportar 3.800 empleos con una inversión de 286 millones de dólares, así como el proyecto de Vaca Muerta Oil Sur, cuyo impacto en el empleo se estima en 3.108 puestos, acompañado de una inversión de 2.900 millones de dólares. En conjunto, estos cinco proyectos podrían representar el 81% de los puestos de trabajo prometidos por las iniciativas ya aprobadas, lo que resalta la concentración de empleo en unos pocos proyectos clave.

Sin embargo, la existencia de 22 proyectos en evaluación no garantiza su aprobación. Un caso previo de rechazo, como el de la minera china Ganfeng Lithium, plantea interrogantes sobre la viabilidad de futuros emprendimientos. De acuerdo con el informe presentado por Adorni, si todos los proyectos en evaluación fueran aprobados, la suma total de empleos generados podría alcanzar las 144.737 posiciones formales en todo el país. Este dato es alentador, pero es crucial que el Gobierno brinde más información sobre la naturaleza de esos empleos y su sostenibilidad a largo plazo.