El grupo Prim ha confirmado la salida de su director financiero, Alberto Iriondo, quien dejará su puesto a fin de mes, cerrando así un ciclo de más de ocho años en la empresa. Esta decisión, comunicada este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), coincide con la finalización del Plan Estratégico 2021-2025, un periodo que ha sido clave para la compañía. La relevancia de este cambio en la dirección financiera se enmarca en un contexto de transformación y crecimiento, donde se han implementado estrategias significativas que han permitido a la empresa consolidarse en el sector sanitario.
La salida de Iriondo se produce en un momento crítico, dado que la compañía ha experimentado un notable aumento en sus resultados financieros. En el cierre del ejercicio 2025, Prim reportó un beneficio neto consolidado de 16,7 millones de euros, lo que representa un incremento del 53% en comparación con el año anterior. Además, el volumen de negocio creció un 8%, alcanzando los 251,8 millones de euros. Estos resultados reflejan no solo la efectividad de las estrategias implementadas durante su gestión, sino también la sólida posición que ha logrado la empresa en un mercado cada vez más competitivo.
Fernando Oliveros, consejero ejecutivo de Prim, destacó la importancia de este periodo al señalar que "2025 cierra un plan estratégico transformador y diferencial". Con un balance financiero robusto y márgenes operativos en sus niveles más altos, la compañía se encuentra en una posición privilegiada para afrontar los desafíos del futuro. La dirección de la empresa ha manifestado su confianza en que el próximo plan estratégico, que abarcará de 2026 a 2031, permitirá seguir impulsando el crecimiento y la innovación en el sector.
A lo largo del Plan Estratégico 2021-2025, Prim ha mostrado un compromiso significativo hacia sus accionistas, distribuyendo más de 39 millones de euros en dividendos. Este enfoque en la retribución a los inversores es un indicador de la salud financiera de la empresa y su intención de mantener una relación favorable con el mercado. A medida que la empresa se prepara para la transición en su dirección financiera, es probable que se mantenga este compromiso con los accionistas, lo que podría influir en la elección del nuevo director financiero.
La búsqueda de un sucesor para Iriondo ya está en marcha, y se espera que el nombramiento sea anunciado en breve. Este nuevo liderazgo será fundamental para guiar a Prim a través de la próxima etapa de su desarrollo estratégico. La empresa, con su trayectoria de crecimiento y adaptación, deberá elegir a un profesional que esté alineado con su visión y que pueda aportar nuevas ideas para seguir avanzando en un entorno de cambios constantes.
El impacto de esta transición en la cultura corporativa de Prim, así como en sus operaciones diarias, será observado de cerca tanto por analistas del mercado como por los propios empleados de la compañía. El desafío será no solo mantener el ímpetu de crecimiento, sino también preservar la cohesión y el espíritu innovador que ha caracterizado a Prim en los últimos años. De esta manera, la partida de Iriondo marca el cierre de una era, pero también abre la puerta a nuevas oportunidades para la compañía en el sector sanitario.



