Las acusaciones solicitaron que sea enviado a prisión provisional el hombre condenado a 12 años de cárcel por agredir sexualmente a dos niñas pequeñas a las que cuidaba. El pedido fue presentado por la madre de las víctimas, que ejerce la acusación particular, durante una audiencia realizada este viernes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria.
La representante de las víctimas fundamentó la solicitud en la gravedad de la pena impuesta, que todavía no es firme, y en el riesgo de que el condenado pueda sustraerse de la acción de la Justicia. La fiscalía respaldó la medida cautelar y consideró que existe un “riesgo de fuga evidente”, también a partir de la condena dictada por el tribunal.
La defensa, en cambio, rechazó el encarcelamiento preventivo. La abogada sostuvo que su cliente tiene un “claro arraigo” social y laboral en España, país al que llegó en 2007 junto con su madre y su hermano, y donde actualmente tiene mujer y un hijo de casi cinco años.
Durante la vista, la letrada remarcó que el acusado siempre se presentó ante la Justicia y que nunca obstruyó su actuación. En ese sentido, negó que exista “ningún riesgo de fuga” y cuestionó las consecuencias que tendría la prisión preventiva para el eventual recurso contra la sentencia.
La defensa también advirtió que el encarcelamiento podría hacer que su representado fuera considerado “prácticamente condenado” antes de que el fallo quedara firme. Además, señaló que perdería su empleo y el “importante ingreso” que aporta a su familia. Según la abogada, no habría “vuelta atrás” si finalmente fuera absuelto, mientras que aún existe la posibilidad de que la Justicia revise la decisión.



