El Gobierno de Perú ha decidido tomar medidas decisivas ante la inminente amenaza del fenómeno climático conocido como El Niño. En un esfuerzo por prevenir y reducir los riesgos de desastres naturales, se ha asignado una suma significativa de 4.200 millones de soles, equivalentes a 1.231 millones de dólares, para la implementación de estrategias que permitan enfrentar esta situación adversa. Esta decisión se enmarca en un contexto de transición política, donde el legislador José María Balcázar asumirá la presidencia de la nación hasta el 28 de julio.

La Presidencia del país ha emitido un comunicado en el que se destacan las acciones que se financiarán con estos recursos. La estrategia integral de reducción de riesgos, denominada FEN 2026-2027, incluye tanto medidas preventivas como de respuesta en todo el territorio nacional. De esta manera, el Gobierno busca fortalecer la capacidad del Estado para hacer frente a las contingencias sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas, manteniendo un déficit fiscal proyectado del 1,8 % del PIB.

Hasta el momento, los tres niveles de gobierno —local, regional y central— han ejecutado aproximadamente 1.350 millones de soles, lo que equivale a 395 millones de dólares. Esta cifra refleja el compromiso de las autoridades peruanas para abordar de manera proactiva los desafíos que plantea el fenómeno de El Niño. Además, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) ha llevado a cabo intervenciones relacionadas con el fenómeno, que suman un total de 1.171 millones de soles, aproximadamente 343 millones de dólares.

Un aspecto crítico de la situación actual es que 796 distritos en 22 departamentos han sido declarados en estado de emergencia debido al peligro inminente de lluvias intensas y otros fenómenos climáticos asociados. Esta declaración subraya la urgencia de actuar y la necesidad de que los gobiernos locales y regionales aceleren la implementación de los recursos disponibles. La Presidencia ha instado a las autoridades a reforzar las medidas de prevención y a estar preparadas para la llegada de la temporada de lluvias, que se anticipa comenzará en los últimos meses del año.

El pronóstico de El Niño Costero ha sido elevado recientemente a un nivel fuerte, lo que implica un incremento notable en la temperatura del mar en la costa de Perú y Ecuador. Este fenómeno climático provoca lluvias torrenciales que pueden tener un impacto devastador en las comunidades costeras. El Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha señalado que este episodio podría extenderse hasta el verano de 2027, con una magnitud fuerte esperada entre junio y septiembre de este año.

El fenómeno de El Niño, que se caracteriza por el aumento de la temperatura del mar en el océano Pacífico ecuatorial, también tiene implicaciones significativas para la región. Se prevé que se desarrolle entre junio de 2026 y marzo de 2027, con una intensidad fuerte registrada entre noviembre y diciembre de ese mismo año. La combinación de ambos fenómenos climáticos plantea un desafío considerable para las autoridades peruanas, que ahora deben actuar rápidamente para proteger a la población y minimizar los daños potenciales.