La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha expresado su enérgico rechazo a las narrativas apocalípticas que pronostican una eventual quiebra del sistema público de pensiones en el país. En un comunicado reciente, la organización calificó estas afirmaciones de "falsas y manipuladoras", advirtiendo que el debate actual parece buscar un conflicto artificial entre las generaciones jóvenes y los adultos mayores. Según la PMP, tales visiones ignoran la complejidad del sistema y sus dinámicas reales.

El análisis presentado por el vicepresidente de Economistas Frente a la Crisis, Antonio González, refuerza esta postura al señalar que utilizar el gasto público en pensiones como un argumento de crisis estructural es tanto un "error técnico" como una "irresponsabilidad política". Desde la PMP argumentan que la sostenibilidad del sistema no se logra a través de recortes drásticos, sino mediante decisiones estratégicas que promuevan el empleo y la productividad, aspectos fundamentales para el desarrollo económico del país.

Uno de los puntos destacados en el informe es el aumento previsto de la población mayor hasta el año 2050, fenómeno que, según se explica, está ligado casi exclusivamente a la jubilación de la generación del "baby boom". Este hecho es presentado como un fenómeno "temporal y transitorio", lo que sugiere que, a partir de 2050, la tasa de dependencia podría estabilizarse e incluso disminuir, eliminando así la supuesta crisis que muchos anticipan. La PMP subraya que los cambios demográficos no deben ser interpretados como una catástrofe, sino como un desafío que puede ser gestionado con políticas adecuadas.

Asimismo, la PMP ha puesto de manifiesto lo que consideran la "gran mentira del déficit" en la Seguridad Social, argumentando que este déficit se basa en "trampas contables" que distorsionan la realidad. Aseguran que se incluyen en el cálculo gastos que deberían ser asumidos por el Estado, presentándolos erróneamente como deudas. Esta denuncia pone de relieve la necesidad de una mayor transparencia en la gestión financiera del sistema, así como un enfoque más racional en la asignación de recursos.

González también ha indicado que, de acuerdo con sus proyecciones, el gasto máximo en pensiones para el año 2050 se mantendrá por debajo del 15% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que considera perfectamente manejable por una economía moderna. Esta afirmación contrasta con las predicciones de la Comisión Europea, que asumen una caída del empleo bajo el supuesto de un congelamiento de los flujos migratorios, una premisa que González califica de "absurda".

Finalmente, el presidente de la PMP, Jesús Norberto Fernández, ha señalado que el verdadero conflicto se encuentra en la desigualdad económica y la concentración de la riqueza, argumentando que el verdadero desafío radica en el 1% de la población que posee mayores ingresos y que, a su juicio, contribuye con impuestos insuficientes al bienestar colectivo. En este sentido, la PMP rechaza cualquier intento de utilizar a la juventud como un recurso para desmantelar los derechos adquiridos por las personas mayores, abogando por la defensa de un sistema de pensiones justo y equitativo que beneficie a todas las generaciones.