En Paraguay, el presidente Santiago Peña ha anunciado que se están realizando investigaciones sobre una posible manipulación de precios por parte del sector privado. Esta medida surge en un contexto donde la reciente depreciación del dólar frente al guaraní no ha derivado en una reducción de los precios de los bienes y servicios para los consumidores. Peña hizo esta declaración en una rueda de prensa tras participar en un evento oficial, destacando la preocupación por el impacto que esta situación está teniendo en el bolsillo de los ciudadanos.
La caída del dólar ha sido notable en los últimos meses, alcanzando el 30 de abril un valor de 5.981 guaraníes. Este precio representa el nivel más bajo desde 2019, en un marcado contraste con las cifras de abril de 2025, cuando la moneda estadounidense superó los 8.000 guaraníes. Esta fluctuación en la cotización del dólar ha generado inquietud sobre su repercusión en los costos de vida, dado que, tradicionalmente, cuando el dólar se fortalece, se producen ajustes de precios inmediatos, algo que no se ha observado en esta ocasión.
El presidente Peña subrayó que ha instado a los diferentes gremios del sector privado a transmitir de manera más ágil los beneficios que trae la apreciación de la moneda local en los costos de productos y servicios. "Es el reclamo que le he hecho al sector privado, que esperábamos una reacción más rápida ante la caída del dólar", afirmó el mandatario. Este llamado a la acción se enmarca en un contexto donde los consumidores sienten que no están viendo los beneficios de un dólar más débil en su vida cotidiana.
Desde el Banco Central del Paraguay (BCP), se ha mencionado que el guaraní se ha apreciado un 21% interanual, impulsado por un dólar debilitado a nivel global, así como por un aumento en las exportaciones y una mayor inversión extranjera que genera un ingreso significativo de divisas al país. Miguel Mora, miembro del directorio del BCP, explicó que, a pesar de la apreciación de la moneda, el efecto del tipo de cambio en los precios internos es mínimamente efectivo en Paraguay, cifrando el impacto reciente en un escaso 0,13%.
Sin embargo, Mora también advirtió que los precios no dependen únicamente del tipo de cambio, sino que están influenciados por una variedad de factores como costos logísticos, seguros y transporte. A pesar de la apreciación del guaraní, la inflación en Paraguay se mantiene controlada, con un costo de vida que registró un aumento del 0,8% en abril, un 2,2% acumulado y un 2,3% interanual. El Banco Central proyecta una meta de inflación del 3,5% para el año 2026, lo que sugiere que, aunque el país experimenta un ambiente económico favorable, aún hay desafíos que afrontar en la interacción entre las políticas monetarias y la dinámica de precios.
En conclusión, la situación actual en Paraguay refleja una compleja interacción entre el tipo de cambio, los precios internos y la respuesta del sector privado. La administración de Peña busca un equilibrio entre la estabilidad económica y el bienestar de los consumidores, enfrentando el desafío de asegurar que los beneficios de la apreciación del guaraní se traduzcan en precios más bajos para la población. La expectativa es que, a medida que se avanza en las investigaciones sobre la manipulación de precios, se tomen medidas efectivas que garanticen una mayor transparencia y un mercado más justo para todos los paraguayos.



