En un contexto donde la economía argentina enfrenta desafíos significativos, el canciller Pablo Quirno hizo hincapié en la necesidad de que el sector privado asuma un papel protagónico en el impulso de inversiones y el crecimiento económico. Durante su intervención en el IAE Summit 2026, que se realizó en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, Quirno instó a los empresarios a dejar atrás la actitud proteccionista y a enfrentar el reto de competir a nivel global. Su mensaje fue claro: la apertura comercial es fundamental para el desarrollo del país.
Quirno, quien se desempeña como ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, subrayó que el gobierno tiene como objetivo elevar la conectividad económica de Argentina con el mundo. "Al llegar al gobierno, nos encontramos con que solo el 10% del Producto Bruto Interno (PBI) estaba vinculado al comercio global. Nuestra meta es incrementar esa cifra al 50% en el mediano plazo", afirmó, enfatizando la importancia de establecer vínculos comerciales más sólidos y diversificados.
El funcionario también destacó el papel de su ministerio en la creación de nuevas oportunidades comerciales y la atracción de inversiones extranjeras. En este sentido, celebró los acuerdos alcanzados con países como Estados Unidos, la Unión Europea y las naciones del Asia-Pacífico. Además, mencionó las negociaciones en curso con otros actores económicos relevantes, como Singapur, India, Vietnam, Japón, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos y Canadá, lo que refleja un enfoque proactivo en la política comercial del país.
En su discurso, Quirno hizo un análisis crítico de las gestiones anteriores, señalando que en el pasado se priorizó la distribución de la riqueza en lugar de fomentar su generación. "Durante años, nos enseñaron a cómo repartir la riqueza, mientras que hoy el foco debe estar en multiplicarla", expresó, subrayando la importancia de un enfoque empresarial que fomente la creación de valor a través de la iniciativa privada.
El canciller también abordó el tema de la estabilidad económica, afirmando que Argentina nunca ha tenido un déficit de recursos naturales, sino más bien de previsibilidad y estabilidad en su entorno económico. "La economía mundial va a depender cada vez más de los recursos abundantes que nuestro país posee. La cuestión es si seremos capaces de aprovechar esta oportunidad", argumentó, planteando un desafío crucial para la gestión económica del país en los próximos años.
Finalmente, Quirno concluyó su intervención instando a los empresarios a tomar la iniciativa y a ser proactivos en la búsqueda de oportunidades. "El sector privado es el que debe marcar el rumbo, cuando surgen oportunidades, las empresas están listas para responder", afirmó, haciendo un llamado a la acción en un momento crítico para la economía argentina. Con este enfoque, el gobierno busca no solo abrir mercados, sino también construir un entorno que favorezca la innovación y la competitividad en el escenario global.



