La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, agrupados en la OPEP+, acordó este domingo elevar en 188.000 barriles diarios la oferta de crudo prevista para septiembre. La decisión fue adoptada durante la cuarta reunión del grupo desde la sorpresiva decisión anunciada en mayo por Emiratos Árabes Unidos de retirarse de la alianza, en medio de la guerra de Irán.

En una reunión virtual, los siete países participantes —Argelia, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Kazajistán, Omán y Rusia— resolvieron continuar con los ajustes al alza bajo el compromiso de contribuir a la estabilidad del mercado. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, esas medidas elevaron en términos teóricos las cuotas de producción en 940.000 barriles diarios, un volumen equivalente a casi el 1% de la demanda global.

Hasta ahora, esos incrementos no se habían concretado plenamente debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, que impedía a los países del golfo Pérsico aumentar sus exportaciones y su producción. Tras la firma del Memorándum de Entendimiento entre Teherán y Washington, Arabia Saudita y sus vecinos comenzaron a restablecer los envíos, lo que contribuyó a generar un superávit en mercados asiáticos clave. El nuevo aumento previsto para septiembre completa, aunque solo en el papel, la reversión de dos capas de recortes aplicadas en 2023 para evitar un exceso de oferta.