En el marco de una reciente decisión de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, las trabajadoras de casas particulares en Argentina recibirán nuevos valores de referencia a partir de junio de 2026. Este ajuste salarial se implementa como parte de un esquema progresivo que comenzó a regir en abril y que se extenderá hasta julio, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales en un sector que ha enfrentado históricamente desafíos en materia de remuneración.
El impacto de estas modificaciones se siente en todas las categorías de trabajadoras del hogar, incluyendo un ajuste en el adicional por zona desfavorable. Además, se han realizado cambios significativos en la composición de los recibos de sueldo, ya que parte de las sumas no remunerativas acordadas en meses anteriores han sido incorporadas al salario básico. Esto no solo afecta la percepción de las trabajadoras, sino que también busca garantizar una mayor transparencia en la remuneración.
Entre las categorías más relevantes, se encuentra la de tareas generales, que abarca actividades comunes como la limpieza, el lavado y el mantenimiento del hogar. Para este grupo, el valor mínimo establecido por hora es de $3.600,66 para el personal que trabaja con retiro y de $3.862,18 para quienes lo hacen sin retiro. Este incremento refleja la necesidad de resguardar el poder adquisitivo de las trabajadoras, quienes a menudo enfrentan condiciones laborales precarias.
Por otro lado, en la categoría dedicada al cuidado y asistencia de personas, que incluye el trabajo con niños, adultos mayores y personas con discapacidad, los nuevos valores fijan la hora en $3.862,18 con retiro y en $4.295,26 sin retiro. Este ajuste es fundamental, dado que la labor de estas trabajadoras implica una gran responsabilidad y un compromiso emocional que debe ser debidamente compensado.
Las tareas específicas, que requieren habilidades especializadas como la cocina profesional o labores técnicas, también han visto un aumento significativo en sus tarifas. Para estas actividades, el nuevo mínimo por hora se establece en $4.083,26 con retiro y $4.453,26 sin retiro. Es crucial reconocer que las trabajadoras que poseen habilidades específicas aportan un valor añadido al hogar, lo que justifica la necesidad de estas tarifas más altas.
Por último, la categoría de supervisores, que abarca a las trabajadoras que gestionan equipos o tareas más complejas, presenta los valores más elevados, con una tarifa de $4.297,33 por hora para quienes tienen retiro y de $4.683,64 para quienes trabajan sin retiro. Asimismo, los caseros, que residen en el lugar donde trabajan, también cuentan con una estructura salarial particular, fijándose su mínimo en $3.862,18 por hora.
La actualización salarial se lleva a cabo a través de un mecanismo de aumentos acumulativos que se distribuyen en cuatro meses. En este sentido, se ha establecido un incremento del 1,8% en abril, seguido de un 1,6% en mayo, un 1,5% para junio y un ajuste adicional del 1,4% que se aplicará en julio. Esta estrategia busca asegurar que las mejoras salariales sean sostenibles y progresivas, contribuyendo así a un mejoramiento continuo de las condiciones laborales del sector.
En resumen, la reciente actualización salarial para las trabajadoras de casas particulares representa un avance significativo para un sector que ha luchado por el reconocimiento de sus derechos laborales. La integración de sumas no remunerativas al salario básico y el establecimiento de nuevos pisos salariales reflejan un movimiento hacia la equidad y la justicia social, promoviendo un entorno laboral más digno y respetuoso para todas las trabajadoras del hogar en Argentina.



