La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) ha presentado un nuevo plan de alivio fiscal enfocado en los jubilados que enfrentan deudas impositivas. El anuncio fue realizado por Cristian Girard, director ejecutivo de la entidad, quien destacó la difícil situación económica que atraviesa el país, caracterizándola como “una economía a dos velocidades”. Durante una conferencia de prensa en La Plata, Girard, acompañado por funcionarios del gobierno provincial, expuso la crítica realidad que viven los sectores más vulnerables, en contraposición al crecimiento de ciertos sectores vinculados a la exportación.
Girard utilizó una metáfora contundente para ilustrar la disparidad en el avance económico: “Una mayoría viaja en un tren a vapor y una pequeña minoría viaja en aviones privados”. En este sentido, subrayó que mientras algunos sectores, especialmente los relacionados con la agroindustria y la energía, muestran un crecimiento sostenido, la mayoría de las actividades del mercado interno y los ingresos de la población se encuentran en una caída continua. Esta situación ha llevado a que la recaudación en la provincia se asemeje a los niveles de pandemia, aunque sin la presencia del virus.
En su análisis, el director de ARBA enfatizó que la recaudación fiscal provincial está compuesta principalmente por Ingresos Brutos y Sellos, lo que refleja un sistema que aún depende de sectores que no sienten la crisis de la misma manera que los ciudadanos comunes. A pesar de que se prevé una leve mejora en la recaudación para este año, Girard fue claro al señalar que esto se produce desde un piso alarmante, lo que sugiere que la recuperación económica es más lenta de lo deseado.
El funcionario también criticó el modelo económico a nivel nacional, mencionando un “ajuste brutal” que afecta a jubilados y trabajadores. Aseguró que este enfoque busca reducir el consumo para controlar la inflación, pero a costa del bienestar de los ciudadanos, lo que él mismo describió como “la paz de los cementerios”. Esta declaración resuena con las preocupaciones de muchos argentinos que luchan cada mes para llegar a fin de mes, a menudo trabajando en múltiples empleos.
En este contexto crítico, ARBA ha desarrollado un plan específico de desendeudamiento y exención impositiva dirigido a jubilados y pensionados. Girard destacó que este grupo es uno de los más perjudicados por la crisis económica y las medidas de ajuste, con un total de 17.057 potenciales beneficiarios identificados, quienes tienen deudas por el Impuesto Inmobiliario Edificado que suman cerca de $798 millones. Para calificar, los jubilados deben cumplir con ciertos requisitos, como tener ingresos familiares que no superen dos haberes mínimos y poseer una única propiedad.
El plan incluye la condonación de deudas acumuladas durante los últimos cinco años y la exención de obligaciones futuras. Girard subrayó la importancia de informar a los jubilados sobre estos beneficios, indicando que muchos desconocen que tienen derecho a ellos. Para ello, se implementará un operativo que se llevará a cabo en colaboración con los municipios y el Instituto de Previsión Social (IPS), que incluirá visitas a los hogares de los beneficiarios para facilitar el acceso al trámite.
A través de esta iniciativa, ARBA espera llegar a un número aún mayor de jubilados, ampliando así el alcance de la medida. Actualmente, aproximadamente 35.051 jubilados bonaerenses ya se benefician de esta exención, y el organismo está decidido a seguir trabajando para desendeudar a este sector vulnerable y ofrecer un alivio en medio de la difícil situación económica que enfrenta el país.



