La reciente desregulación, junto con la reducción de la inflación y los impuestos a las exportaciones e importaciones, ha generado un panorama económico con ritmos dispares. Mientras algunas industrias extractivas, la producción agropecuaria y ciertas economías regionales muestran signos de reactivación, una parte significativa de la manufactura no agropecuaria enfrenta dificultades para recuperarse sin el respaldo del Estado Nacional. Los elevados costos que enfrentan estas industrias son en gran medida atribuibles a políticas de los gobiernos provinciales y municipales.

Para profundizar en esta situación, Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders, compartió su análisis sobre la reciente apertura de sesiones ordinarias del Presidente. Neffa destacó que la primera fase del plan económico, enfocada en estabilizar la economía, ha sido exitosa. La inflación, que en 2023 superó el 200% anual, ha caído al 31,5% y el país ha registrado superávits fiscales durante dos años consecutivos. Además, el Banco Central ha logrado mantener un orden que ha revalorizado el peso y reducido el riesgo país significativamente.

El especialista anticipa que la economía comenzará a crecer, impulsada por sectores como la agricultura, la energía y los servicios. Sin embargo, la disminución de protecciones industriales y el aumento de la competencia internacional continúan generando tensiones en la manufactura. Neffa también mencionó que se prevén reformas estructurales adicionales, especialmente en el ámbito laboral y tributario, que buscarán continuar con la desregulación y la privatización de ciertos servicios. En este contexto, el crecimiento para el año en curso y el siguiente se vislumbra moderado, con énfasis en el agro, la energía y la minería, así como un impulso significativo para los servicios exportadores y la economía del conocimiento.