Las crecientes tensiones geopolíticas a nivel global han despertado inquietudes en torno al suministro energético, lo que ha llevado a un incremento en los precios del petróleo. En este marco, Morgan Stanley ha elaborado un informe que se centra en el efecto que podría tener el aumento del crudo en América Latina, con énfasis en Argentina y sus repercusiones a corto y mediano plazo. De acuerdo con el análisis, se prevé que la inflación en el país podría elevarse entre 2 y 4 puntos porcentuales debido a la situación actual.

El estudio, liderado por el economista Fernando Sedano y su equipo, considera un escenario en el que el precio del petróleo internacional se incrementa en un 10%. El documento destaca que los efectos varían en la región dependiendo de si los países son exportadores o importadores de energía. Para naciones como Argentina, Brasil y Colombia —que son exportadores netos—, el aumento de precios podría beneficiar sus cuentas externas. En contraste, economías como México y Chile, que dependen de las importaciones, enfrentarían presiones en sus balances.

El informe también dedica un segmento a la situación específica de Argentina, donde se argumenta que el alza del petróleo no solo mejora el superávit energético, sino que también consolida la posición externa del país. Los expertos subrayan que si la tendencia se mantiene, los precios internacionales elevados serían altamente positivos para la macroeconomía argentina, reforzando la importancia del petróleo como un motor de inversión y mejora en las cuentas externas. Además, se proyecta un aumento en la producción de crudo, lo que podría acentuar aún más estos beneficios económicos.