El foco del Financial Times se ha posado nuevamente en Argentina, destacando una propuesta que podría cambiar el panorama de la ciudadanía en el país. Javier Milei, figura central del actual Gobierno, ha sido mencionado en relación a la posible creación de un programa que permitiría a ciudadanos extranjeros obtener un pasaporte argentino a través de una significativa inversión. Esta medida, conocida como "Pasaporte Dorado", podría ofrecer a los interesados la posibilidad de acceder a la nacionalidad argentina a cambio de una donación no reembolsable de aproximadamente 500.000 dólares o la compra de bonos soberanos por un valor cercano a un millón de dólares.

Según un artículo publicado por el medio británico, la idea ha sido discutida en los círculos del Ejecutivo, aunque aún no ha sido confirmada oficialmente por el Ministerio de Economía. Este programa no requeriría necesariamente que los nuevos ciudadanos establezcan residencia en Argentina, lo que podría minimizar el impacto fiscal sobre ellos. La propuesta, si se concreta, busca atraer inversiones que contribuyan a la resolución de la abultada deuda externa que enfrenta el país en los próximos años, un tema crítico en la agenda económica actual.

Los consultores citados en el artículo sugieren que el pasaporte argentino podría resultar atractivo para ciudadanos de Estados Unidos y Europa, quienes estarían preocupados por la polarización política en sus países de origen, así como por las tensiones geopolíticas, como el conflicto en Ucrania y sus implicancias con Rusia. Esta búsqueda de una segunda ciudadanía por parte de individuos de naciones desarrolladas se ha intensificado en los últimos años, a medida que la inestabilidad global se vuelve más pronunciada.

La propuesta del "Pasaporte Dorado" no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una serie de medidas del gobierno de Milei que buscan flexibilizar las condiciones para la atracción de divisas. Junto a otros proyectos, como el Súper RIGI y la reforma de la ley de Tierras, esta iniciativa apunta a establecer un marco más propicio para la inversión extranjera. El Financial Times menciona al magnate Peter Thiel, conocido por su interés en Argentina, como un potencial embajador de esta propuesta, señalando que ya ha mostrado interés en el país tras adquirir una propiedad en Buenos Aires.

En comparación, el ex-presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado un programa para acelerar permisos de residencia a cambio de un millón de dólares, aunque ha recibido un número limitado de solicitudes. Además, Paraguay ha iniciado desde abril un proceso similar, permitiendo la residencia a inversores a partir de 70.000 dólares. Esto pone de relieve la creciente competencia entre países de la región para atraer capital extranjero mediante la concesión de beneficios migratorios.

Sin embargo, esta tendencia no está exenta de controversia. La Unión Europea ha tomado acciones enérgicas contra los programas de "ciudadanía por inversión", considerándolos como una vía que podría facilitar la corrupción y poner en riesgo la transparencia. Se han implementado sanciones contra países como Dominica y Santa Lucía, que han adoptado políticas similares en sus legislaciones. La discusión sobre el "Pasaporte Dorado" en Argentina podría abrir un debate profundo sobre los valores y principios que sustentan la ciudadanía en un mundo cada vez más globalizado y polarizado.