Desde junio de 2025, cada vez que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publica la tasa de inflación, surge un intenso debate entre economistas sobre la efectividad de las políticas para combatir este fenómeno. Algunos sostienen que la inflación se ha vuelto ingobernable, mientras que otros apuntan a factores subyacentes que la afectan.

Recientemente, el Ministerio de Economía decidió suspender la presentación del nuevo índice de precios basado en la canasta de consumo familiar, elaborado a partir de la encuesta de 2017/18. Esta decisión ha sido interpretada como un intento de manipulación de las estadísticas oficiales para ocultar la verdadera situación inflacionaria, un argumento que ha sido calificado de engañoso por varias consultoras económicas. De hecho, se ha demostrado que la diferencia entre el índice antiguo y el nuevo sería mínima y no alteraría significativamente los resultados.

Además, el anuncio de la implementación del nuevo índice para enero de 2026 fue realizado por Marco Lavagna, exdirector del Indec, quien asumió el cargo en diciembre de 2019. Aún no se ha aclarado la razón de la demora en la publicación del índice actualizado, aunque se reconoce que la pandemia de 2020 causó retrasos en el procesamiento de datos. Ahora, con la asignación de recursos para realizar una nueva encuesta entre 2026 y 2027, se espera contar con estadísticas más precisas sobre precios y canastas básicas, cruciales para definir los niveles de pobreza e indigencia en el país.