En un contexto donde la reconfiguración de las cadenas de suministro se ha vuelto una prioridad global, México está decidido a incrementar su producción interna y disminuir su dependencia de importaciones. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, expresó en Monterrey que esta estrategia no solo busca fortalecer la manufactura avanzada del país, sino también aprovechar la tendencia de relocalización de industrias que se está observando en América del Norte. Durante su visita a la capital del estado de Nuevo León, Ebrard puso de relieve la importancia de esta iniciativa en el marco de la política comercial estadounidense, que busca reducir su dependencia de Asia en sectores clave como la electrónica, los semiconductores y la industria farmacéutica.
Ebrard subrayó que el objetivo principal de su gestión es apoyar a las empresas que están eligiendo invertir en México, lo que a su vez contribuirá a una disminución en las importaciones de productos que pueden ser fabricados localmente. En este sentido, destacó que el país ya está observando resultados significativos, con una notable caída en las importaciones de productos que son susceptibles de producción en territorio nacional. Esta tendencia se alinea con el plan estratégico del gobierno mexicano para posicionar al país como un líder en manufactura avanzada, capaz de satisfacer la creciente demanda de mercados internos y externos.
Durante su recorrido por el Centro Industrial de Ternium, Ebrard enfatizó la relevancia de inversiones como la de esta acerera, que permitirán a México reducir la necesidad de importar acero y, al mismo tiempo, atender la demanda de sectores industriales fundamentales, como el automotriz y el aeronáutico. “¿Qué industria no necesita acero? Todas”, afirmó, destacando el potencial que tiene México para escalar en este sector. Actualmente, el país ocupa el puesto número 12 en la producción de acero a nivel mundial y Ebrard se mostró optimista sobre la posibilidad de avanzar hacia el décimo lugar en la industria aeronáutica.
Las declaraciones del secretario se producen en un momento crítico, donde el panorama comercial ha cambiado drásticamente. Ebrard subrayó que no se debe mirar al pasado con nostalgia, especialmente en lo que respecta a la era de cero aranceles, y que es momento de adaptarse a las nuevas circunstancias. En este sentido, mencionó que las dinámicas comerciales con Estados Unidos presentan una gran oportunidad para México, sobre todo ahora que el país del norte busca diversificar sus fuentes de suministro y disminuir su dependencia de proveedores asiáticos.
Las conversaciones formales entre ambos gobiernos están programadas para comenzar el 26 de mayo, lo que ha generado expectativas en el sector industrial mexicano. Aunque Ebrard reconoció que aún existen retos comerciales por resolver, su análisis sugiere que el contexto actual es más propicio que el del año anterior. En este sentido, el secretario alertó sobre las vulnerabilidades que enfrenta Estados Unidos por su dependencia de otros países para insumos esenciales, lo que podría ser una oportunidad para que México se posicione como un proveedor estratégico en la región.
El concepto de “manufactura avanzada” fue un punto central en su argumentación, incluyendo sectores como los semiconductores, productos farmacéuticos y robótica. Ebrard afirmó que México tiene la capacidad de captar estos mercados en un momento donde la tendencia de relocalización, o “nearshoring”, vuelve a cobrar impulso. En consonancia con esta visión, el funcionario también abogó por el relanzamiento de la marca “Hecho en México”, subrayando que el consumo de productos nacionales tiene un impacto directo en la creación de empleo y en el desarrollo económico del país.



