La agencia calificadora canadiense Morningstar DBRS ha decidido confirmar la calificación crediticia de México en BBB, con una perspectiva estable. Este anuncio, realizado el primero de mayo, subraya la determinación del Gobierno mexicano en mantener una consolidación fiscal y la resiliencia de la economía frente a un entorno internacional complicado. La decisión de DBRS es significativa ya que posiciona a México en el grado de inversión, lo que facilita el acceso del país a financiamiento en condiciones atractivas tanto en mercados locales como externos.

DBRS destacó en su informe la solidez del marco de política macroeconómica de México, enfatizando la importancia de un régimen de tipo de cambio flexible y una robusta regulación bancaria que apunte a mantener objetivos de inflación creíbles. Esta estructura sólida es fundamental para enfrentar los desafíos derivados de tensiones comerciales y geopolíticas que han marcado el contexto global actual. Además, la agencia resaltó la fortaleza de las cuentas externas del país, así como el tamaño y la diversificación de su economía, factores esenciales para mitigar los impactos de un entorno volátil.

A pesar de las presiones fiscales que podría enfrentar el país, DBRS proyectó una consolidación fiscal para los años 2026 y 2027, basándose en los avances esperados para 2025. Esta previsión es alentadora, ya que sugiere que México podría estabilizar la trayectoria de su deuda en el corto y mediano plazo, lo que es crucial para mantener la confianza de los inversores y asegurar un crecimiento sostenido. La agencia también subrayó que, a pesar de los desafíos que se presentan, el impacto fiscal y macroeconómico del incremento en los precios de los energéticos, particularmente vinculado al conflicto en Oriente Medio, sería moderado.

Sin embargo, DBRS advirtió que un conflicto prolongado podría generar riesgos adicionales, como interrupciones en las cadenas de suministro, que podrían afectar la economía mexicana. En este sentido, el entorno global se presenta como un desafío constante, donde la capacidad del país para adaptarse y responder a situaciones adversas será fundamental para su estabilidad económica.

De cara al año 2026, la calificadora anticipa una posible aceleración en la actividad económica, impulsada por una política monetaria menos restrictiva y la fortaleza de las exportaciones. La disipación de la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se someterá a su revisión el 26 de mayo próximo, también se considera un factor favorable que podría contribuir al crecimiento. Este contexto sugiere que México se encuentra en una trayectoria que, si bien presenta desafíos, también ofrece oportunidades para fortalecer su economía.

Por último, DBRS destacó la composición de la deuda pública de México, donde aproximadamente el 80% está denominada en moneda nacional, con tasas fijas y vencimientos distribuidos de manera adecuada. Este aspecto proporciona una fortaleza macroeconómica adicional, ya que el país cuenta con un déficit de cuenta corriente moderado, financiado mayoritariamente por inversión extranjera directa. Asimismo, la agencia resaltó la importancia de las reservas internacionales y la Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que refuerzan la posición financiera del país en un contexto global incierto. Entre las otras agencias de calificación, Fitch mantiene su calificación en BBB-, Moody's en Baa2 y S&P en BBB, aunque esta última ha manifestado que situaciones políticas como la acusación al gobernador de Sinaloa podrían impactar negativamente en la calificación.