La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de México ha reportado un caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en la comunidad de Topilejo, situada en la alcaldía Tlalpan, al sur de la Ciudad de México. Este anuncio se realizó el 5 de mayo y ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias, dado el impacto que esta plaga puede tener en la salud del ganado y, en consecuencia, en la economía local.

El brote fue detectado tras un informe recibido el 26 de abril, donde se reportó un caso de miasis en un perro de raza dóberman que fue llevado a una clínica veterinaria de la zona. El veterinario que atendió al animal observó la presencia de larvas en la base de su oreja izquierda, una herida que se atribuyó a una pelea con otros perros. Este hallazgo ha llevado a las autoridades a intensificar la vigilancia en la región, aunque se considera que se trata de un caso aislado debido a las características climáticas y geográficas del lugar.

Sader ha señalado que, aunque el caso sigue activo, se encuentra bajo estricta supervisión y control por parte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). En respuesta a esta detección, se han implementado medidas de contención que incluyen la desinfestación del hogar del canino afectado y la formación de brigadas para el rastreo epidemiológico en las áreas cercanas. Estas acciones están orientadas a prevenir la propagación del GBG, que puede afectar no solo al ganado sino también a especies silvestres y a los seres humanos.

Desde noviembre de 2024, Estados Unidos tomó la drástica medida de suspender las importaciones de ganado en pie desde México debido a la amenaza del gusano barrenador. Esta decisión ha sido calificada como “unilateral” por las autoridades mexicanas, quienes advierten que ha generado pérdidas significativas para los productores locales, estimadas en más de 800 millones de dólares en un lapso de poco más de un año. La prohibición de exportaciones ha dejado a más de 1,2 millones de cabezas de ganado sin mercado, lo que ha afectado gravemente la economía del sector ganadero en el país.

Las importaciones de ganado mexicano son cruciales para el mercado estadounidense, representando alrededor del 60% de las importaciones de ganado vivo y aproximadamente el 3% del total del ganado en EE.UU. Esta situación ha llevado al Gobierno de México a ampliar las medidas sanitarias implementadas para hacer frente a la plaga del gusano barrenador, que no solo afecta al ganado bovino, sino también a otros animales domésticos y silvestres, así como a la salud pública.

El impacto de esta crisis es profundo, no solo en términos económicos, sino también en la confianza de los productores y en la seguridad alimentaria. Mientras las autoridades continúan trabajando en la contención y control de la plaga, la situación exige un monitoreo constante y la cooperación de todos los sectores involucrados para mitigar los efectos adversos que podrían acentuarse si la plaga se propaga más allá de la comunidad afectada.

En conclusión, el brote de gusano barrenador del ganado en Topilejo no solo pone en riesgo la salud del ganado local, sino que también podría tener repercusiones en el comercio internacional y en la economía de México. Las acciones de control y prevención que se implementen en los próximos días serán cruciales para determinar la evolución de esta situación sanitaria.