Los mercados financieros han experimentado una montaña rusa de emociones tras el anuncio de un cese al fuego en el conflicto de Medio Oriente. La primera reacción fue de optimismo, con un fuerte incremento en las Bolsas de todo el mundo, pero esa euforia se tornó en cautela al darse cuenta de la fragilidad de la tregua. En este contexto, los inversores están reevaluando sus posiciones, especialmente en un sector crucial para la economía argentina, que es el petróleo.
Las Bolsas globales, tras la noticia de la tregua, mostraron un desempeño notable. En Estados Unidos, los índices subieron hasta un 2,80%, mientras que en Europa las alzas superaron el 3% y en Asia se registraron aumentos de más del 5%. Un hecho que sorprendió a muchos fue el anuncio de que el peaje en el estrecho de Ormuz se comenzaría a pagar en criptomonedas, lo que llevó al Bitcoin a posicionarse como otro de los grandes beneficiados de la jornada.
Sin embargo, la aparente calma se desmoronó rápidamente. Israel realizó ataques aéreos sobre Beirut, mientras que Irán dejó claro que mantendría el control sobre el paso marítimo, desdibujando así la promesa de apertura total del estrecho, un punto que había sido central en las negociaciones. Este giro de los acontecimientos ha llevado a que apenas un 10% de los buques habituales estén navegando por esa zona, lo que representa un gran obstáculo para el comercio y la exportación de petróleo, un aspecto crítico para Argentina.
Las aseguradoras, más cautelosas que los propios inversores, han decidido no cubrir los daños hasta que se garantice la seguridad del tránsito marítimo en la región. Irán ha establecido un cobro de 2 millones de dólares por buque, una medida que refleja su intención de obtener compensaciones por los daños derivados del conflicto. Esta situación ha planteado un escenario de alta incertidumbre, donde los analistas destacan que la normalización del tráfico marítimo podría estar lejos de concretarse.
Matías Togni, analista de la consultora petrolera NextBarrel, advirtió que el acuerdo de cese al fuego no ha cambiado la realidad en el campo físico del mercado. Desde el inicio del conflicto, sólo 60 millones de barriles han salido, y la gran mayoría de estos han sido transportados por buques iraníes sancionados. Togni enfatizó que, hasta que no se garantice un flujo constante de al menos 50 barcos diarios, las navieras no se arriesgarán a operar en la región, lo que podría prolongar la crisis.
En Argentina, la reacción fue más conservadora. A pesar de que el precio del crudo Brent cayó más de un 11%, las acciones de YPF experimentaron una leve caída del 2,1%. Los inversores que decidieron vender lo hicieron principalmente para realizar ganancias rápidas, mientras que otros optaron por mantener sus acciones en un contexto de incertidumbre. El índice S&P Merval, en comparación con otras Bolsas a nivel global, tuvo un incremento moderado del 1,2% en pesos y del 1,7% en dólares, en parte gracias a la caída del contado con liquidación.
Los bancos, que habían estado rezagados por sus balances negativos, fueron los grandes ganadores de la jornada. Banco Macro lideró con un aumento del 7,3%, seguido por Supervielle con un 6,4% y Banco Francés con un 4,9%. Sin embargo, a pesar de estos incrementos en el sector bancario, los dólares experimentaron bajas significativas, lo que demuestra la continua volatilidad del mercado argentino en medio de la crisis internacional.



