Los fines de semana han dejado de ser un remanso de calma para los inversores. En tiempos recientes, los eventos que afectan a los mercados han ocurrido con frecuencia durante períodos de inactividad, lo que ha generado incertidumbre entre los operadores.

Hasta el cierre del viernes, el foco principal de preocupación giraba en torno a la posible burbuja que podría generar la Inteligencia Artificial y las repercusiones en el empleo global a partir de 2028. En este contexto, los inversores se mostraban cautelosos, mientras que la región comenzaba a recibir capitales de fondos de inversión que, huyendo de la volatilidad en Europa y Estados Unidos, buscaban refugio en los activos latinoamericanos.

Sin embargo, la reciente escalada de violencia entre Estados Unidos e Israel en su ofensiva contra Irán ha alterado el panorama, llevando a los inversores a esperar la apertura del mercado nocturno a las 19:00, hora argentina, para protegerse ante un conflicto que no muestra señales de resolución inmediata. Como resultado, los precios del oro experimentaron un aumento cercano al 2%, alcanzando los USD 5.342 por onza, mientras que el precio del petróleo, que había llegado a USD 80, se estabilizaba en USD 76,30. Las proyecciones sobre el precio del crudo oscilan rápidamente, y aunque inicialmente se pensó en valores superiores a USD 100, ahora se habla de una estabilización en torno a los USD 80, lo cual complica los costos para las empresas del sector.

En medio de este clima de tensión, el presidente Javier Milei se dirigía al Congreso, donde presentó medidas orientadas a estimular el consumo y la inversión en las pequeñas y medianas empresas a través del nuevo sistema RIVI, similar al RIGI, destinado a modernizar el equipamiento de estas entidades. A medida que el mundo observa el conflicto bélico en desarrollo, el impacto de estas iniciativas gubernamentales, junto con la reciente alza de los bonos en dólares, será crucial para determinar si las circunstancias internacionales se traducen en una crisis o en una oportunidad para los mercados argentinos. Informes de consultoras, elaborados antes de los recientes acontecimientos, han resaltado la buena recepción del nuevo bono en dólares AO27, lo que ha reducido su rendimiento, indicando un respaldo a la estrategia del gobierno de evitar nuevas emisiones en el mercado internacional.