La Justicia Civil de Río Negro ha dictado una sentencia histórica en la que condena a Mercado Libre, Correo Andreani y Jobu S.A. a abonar más de $3,2 millones a un usuario cuya compra en línea fue cancelada de manera unilateral. Este fallo, que resalta las implicancias de la Ley de Defensa del Consumidor, se produce en un contexto de alta inflación en Argentina, donde los precios de los productos han aumentado significativamente, complicando aún más la situación de los consumidores.
La resolución proviene de la Unidad Jurisdiccional Civil 31 de Choele Choel y se enmarca en el expediente titulado “Squadroni Pablo Alberto c/ Jobu S.A. y otros s/ daños y perjuicios”. El caso se remonta a agosto de 2024, cuando el demandante realizó una compra a través de la popular plataforma de comercio electrónico, Mercado Libre. Sin embargo, tras realizar varios reclamos por la falta de entrega del artículo, el usuario descubrió que su compra había sido cancelada sin previo aviso y que el dinero había sido reintegrado de manera automática.
La jueza a cargo del caso determinó que existió un claro incumplimiento contractual por parte de las empresas involucradas, ya que todas ellas formaban parte de la cadena de comercialización y logística que terminó frustrando la transacción. En este sentido, se aplicó el principio de responsabilidad solidaria, lo que significa que las tres entidades deben asumir la obligación de indemnizar al consumidor afectado.
Uno de los puntos críticos del fallo fue el notable aumento de precios que se produjo entre la fecha de la compra y el momento en que la operación fue cancelada. El tribunal destacó que, debido a la aceleración inflacionaria, el usuario se vio imposibilitado de volver a adquirir el mismo producto, ya que el valor había crecido exponencialmente. La situación se complicó aún más por el reintegro tardío del dinero, que afectó de manera directa el poder adquisitivo del consumidor.
El fallo también incluyó elementos probatorios, como capturas de pantalla que mostraban el aumento de precios del mismo artículo en la plataforma de Mercado Libre. Esto sirvió para reforzar la argumentación del demandante, quien sostenía que su intención no era recibir un reembolso, sino obtener el producto que había adquirido originalmente. La sentencia consideró varios conceptos indemnizatorios, incluyendo daño emergente, privación de uso, daño moral y daño punitivo, este último relacionado con el accionar unilateral de las empresas al cancelar la transacción.
Además, el fallo puso énfasis en la logística y la trazabilidad de las entregas, indicando que, si bien el producto había ingresado a la cadena de distribución de Andreani, nunca llegó a ser entregado al comprador. La decisión de la Justicia subraya la importancia de que las empresas de comercio electrónico y logística asuman su responsabilidad en el cumplimiento de las transacciones, especialmente en un contexto económico donde la confianza del consumidor es crucial. Este caso podría sentar un precedente en la relación entre consumidores y plataformas digitales en Argentina, promoviendo una mayor transparencia y responsabilidad en las operaciones comerciales en línea.



