La industria del acero en Argentina muestra indicios de recuperación a comienzos de 2026, sin embargo, los expertos advierten que la abundancia de acero proveniente de China ejerce una presión considerable sobre el sector local. Por este motivo, se están solicitando medidas de protección para enfrentar la competencia desleal que representa esta situación.
Según un informe de la Cámara Argentina del Acero (CAA), la producción de acero crudo en el país alcanzó las 351.400 toneladas en enero, lo que representa un aumento del 17,2% en comparación interanual y un crecimiento del 22,5% con respecto al mes anterior. Asimismo, la producción de laminados en frío también tuvo un incremento mensual del 3%, aunque evidenció una caída del 8,9% respecto al mismo mes del año pasado. En contraste, los laminados en caliente, que incluyen productos como tubos sin costura, experimentaron una baja tanto anual (-3,5%) como mensual (-4,3%).
Por otro lado, el balance comercial muestra un notable descenso en el déficit, con importaciones que se posicionaron como las segundas más bajas del último año. A pesar de esta mejora, la CAA señaló que la sobreoferta global de acero, particularmente de origen chino, sigue siendo un desafío significativo. En diciembre, las exportaciones chinas alcanzaron niveles récord, lo que genera preocupación en el sector local, que pide una defensa comercial adecuada frente a estos productos importados en condiciones desleales. La CAA concluye que la competitividad futura del sector dependerá de la eficiencia en costos y de una reducción de la carga tributaria.
A nivel más amplio, la CAA observa que el país atraviesa un proceso de normalización monetaria y fiscal, con una inflación que se ha estabilizado en un 2,5% mensual. Sin embargo, resaltan que la economía presenta una notable dualidad: mientras los sectores relacionados con recursos naturales, como la energía y el agro, continúan en expansión, los sectores industriales y de consumo masivo enfrentan desafíos significativos debido a la capacidad ociosa y la pérdida de competitividad. En este contexto, la cámara destaca la preocupación por la importación de maquinaria agrícola y productos de línea blanca, así como los insumos de acero necesarios para proyectos como Vaca Muerta.



