La reciente decisión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su cónyuge, Bettina Angeletti, de inscribirse en el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) ha generado un gran interés en el ámbito económico y político. Este régimen, que forma parte de la ley de Inocencia Fiscal, aporta una serie de beneficios fiscales para aquellos que eligen adherir. La noticia no solo involucra a Adorni, sino que también abre un debate más amplio sobre la política fiscal en Argentina y su impacto en los contribuyentes.
El Régimen Simplificado de Ganancias establece modificaciones significativas en la forma en que los contribuyentes con ingresos de origen argentino cumplen con sus obligaciones fiscales. De acuerdo con la información proporcionada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), este régimen permite a las personas físicas y sucesiones indivisas que residan en el país y que sean contribuyentes del Impuesto a las Ganancias, optar por una declaración que elimina la necesidad de reportar su patrimonio. Esta opción estará disponible para los períodos fiscales que comienzan el 1° de enero de 2025, con el objetivo de simplificar los procesos y disminuir la carga administrativa que enfrentan los ciudadanos.
Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, ha explicado que el RSG se divide en dos componentes principales. En primer lugar, se encuentra la declaración jurada simplificada, que no requiere que el contribuyente informe su patrimonio, ni al inicio ni al cierre del período fiscal. En cambio, solo se les pide que declaren sus ingresos, gastos y deducciones, lo que permite al sistema calcular el impuesto correspondiente. Esta simplificación no solo reduce la burocracia, sino que también ofrece una presunción de exactitud y un “tapón fiscal” para aquellos períodos fiscales que no han prescripto, que abarca hasta cinco años atrás.
Domínguez también subrayó que algunos contribuyentes pueden optar por este régimen para acceder a la declaración simplificada y al beneficio del tapón fiscal. Además, la adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias permite la utilización de dólares no declarados para la adquisición de bienes tales como propiedades o vehículos, aunque no obliga a los contribuyentes a hacerlo. Esta característica puede ser especialmente atractiva en un contexto económico donde la tenencia de divisas extranjeras es un tema sensible y de gran relevancia.
En el contexto de la adhesión de Adorni y Angeletti, es importante señalar que para el periodo fiscal 2025, el RSG se aplicará a aquellos que presenten su declaración y realicen los pagos en tiempo y forma. Así, los contribuyentes obtendrán la presunción de exactitud y el tapón fiscal, aunque es fundamental destacar que esto se limita a cuestiones impositivas y no se extiende a otros ámbitos, como los requerimientos establecidos por la Oficina Anticorrupción, que demanda la presentación de declaraciones patrimoniales.
Marcos Felice, un especialista en la materia, ha hecho una clara distinción entre el régimen y las investigaciones judiciales que enfrenta Adorni, particularmente en relación al enriquecimiento ilícito. Felice aclaró que adherir al Régimen Simplificado de Ganancias no implica necesariamente utilizar dólares de origen dudoso, sino que puede servir como una herramienta para beneficiarse de la protección fiscal, sin interferir en investigaciones sobre delitos como el enriquecimiento ilícito. Este punto es crucial para entender el contexto en el cual se sitúa la decisión de Adorni.
La adhesión de Manuel Adorni al Régimen Simplificado de Ganancias no solo representa una decisión personal, sino que también refleja un momento crucial en la política fiscal argentina. A medida que el país navega por un entorno económico complejo, es fundamental que los ciudadanos y los líderes políticos comprendan las implicancias de estos regímenes fiscales y cómo pueden influir en la transparencia y la confianza en el sistema tributario. La discusión sobre la equidad impositiva y el uso responsable de las herramientas fiscales sigue siendo un tema de gran relevancia en la agenda pública.



