En México, las mujeres que combinan su rol de madres con responsabilidades empresariales enfrentan un escenario complejo y desafiante. La maternidad, junto con el liderazgo empresarial, a menudo se encuentra en un delicado equilibrio entre las exigencias laborales y las dinámicas familiares. Este contexto ha sido abordado por diversas emprendedoras y directivas, quienes resaltan la importancia de la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos como una clave esencial para poder avanzar en sus carreras sin tener que sacrificar su rol maternal. En el marco del Día de las Madres en el país, estas voces se unieron para compartir sus experiencias, desafíos y estrategias para enfrentar la desigualdad que persiste en la distribución de cuidados.

Heidi Osuna, socia directora de Enkoll y reconocida como una de las 100 mujeres más influyentes de México por Forbes, destacó que la maternidad en el ámbito empresarial implica una continua división de tiempo y responsabilidades. Según sus observaciones, el 75% de las emprendedoras en el país son también madres, lo que genera una carga adicional en términos de tiempo y energía. Osuna enfatiza que, a diferencia de sus pares masculinos, quienes tienden a delegar el cuidado de los hijos, el 65% de las mujeres emprendedoras asume directamente esta responsabilidad, lo que crea un desbalance significativo en las horas dedicadas al trabajo no remunerado.

Este desbalance se manifiesta de manera clara cuando se comparan las horas que hombres y mujeres dedican al trabajo no remunerado: mientras que las mujeres invierten alrededor de 29 horas semanales en estas tareas, los hombres apenas alcanzan las 12 horas. Esta discrepancia, según la empresaria, equivale a casi una jornada laboral adicional que las mujeres deben manejar. A pesar de las dificultades, Osuna subraya que ser madre y empresaria es posible, aunque depende en gran medida de las redes de apoyo y las herramientas disponibles, que a menudo provienen de otras mujeres.

Tai Cornejo, cofundadora de la agencia Impress, enfatiza que uno de los mayores desafíos radica en encontrar un balance sin caer en la culpa. La naturaleza del trabajo emprendedor rara vez ofrece horarios fijos, lo que se suma a la necesidad de una constante presencia emocional en la crianza. Cornejo describe la existencia de lo que ella llama una “triple carga”: la gestión del negocio, las responsabilidades de cuidado y la logística del hogar, además del peso emocional que conlleva la vida familiar, muchas veces invisible para el entorno.

Las tres empresarias coincidieron en la necesidad de que tanto madres como padres asuman de manera equitativa los cuidados del hogar y la crianza, rompiendo con la noción tradicional de que solo las mujeres son responsables de estas tareas. En este sentido, Osuna sugiere que la flexibilidad en los lugares de trabajo puede facilitar el desarrollo profesional de las mujeres y contribuir a que los niños crezcan con menos ausencias. Esta flexibilidad, además, permite una mayor conexión entre las madres y sus hijos.

Mariel Duayhe, directora de MDS Sports Management, aporta una perspectiva adicional al hablar sobre la maternidad homoparental. La experiencia de criar hijos junto a otra madre implica una meticulosa organización para coordinar viajes y compromisos, asegurando que siempre haya una de ellas disponible para los niños. Duayhe enfatiza la importancia de contar con una “tribu” de apoyo que incluya a abuelos, tías y amigas, quienes juegan un papel fundamental en la crianza y el bienestar de los niños.

A pesar de los avances hacia una mayor aceptación de las familias homoparentales en México, Duayhe reconoce que el país aún enfrenta una cultura conservadora que dificulta el reconocimiento pleno de estas dinámicas familiares. Las experiencias compartidas por estas empresarias reflejan no solo los desafíos únicos que enfrentan, sino también el potencial de un cambio significativo hacia una mayor equidad en las responsabilidades de cuidado y en el ámbito laboral, donde la corresponsabilidad se convierte en un pilar esencial para el desarrollo personal y profesional de las mujeres en el país.