El panorama económico argentino ha estado marcado por la volatilidad de los salarios en el sector privado, especialmente en los últimos meses. En marzo, se registró una caída en el poder adquisitivo, con un incremento salarial del 2,1%, que estuvo por debajo de la inflación del 3,4% de ese mismo periodo. Sin embargo, las cifras de abril traen un respiro, ya que se observa un cambio positivo en la tendencia, con los salarios comenzando a recuperarse en gran parte gracias a un aumento en las negociaciones paritarias que superaron la inflación mensual, que fue del 2,6%.

Un caso emblemático que ilustra esta mejoría es el sector de la construcción, que en abril experimentó un aumento de salarios del 5,5%. Este incremento también tuvo un impacto en los costos de construcción, donde se observó un aumento del 3,1% en el precio del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires, superando la inflación del mes. Esto sugiere que ciertos sectores están comenzando a ajustarse a una realidad económica que, aunque aún desafiada por la inflación, muestra signos de dinamismo.

De acuerdo con las estimaciones del economista Fernando Marull, las paritarias de abril han cerrado con un aumento promedio del 4,8%, superando notablemente la inflación de 2,6% registrada en el mismo mes. Entre las negociaciones más destacadas se encuentran las de Comercio, que alcanzaron un incremento del 5,4%, Metalúrgicos con un 5%, y Gastronómicos que se elevaron hasta un 6,8%. Sin embargo, hay sectores como Camioneros y Seguridad Privada que reportaron incrementos más moderados, lo que refleja una disparidad en la recuperación de los salarios en distintos rubros.

A pesar de que el repunte de actividad observado en marzo no se mantuvo en abril, diversos indicadores de consumo sugieren que se ha tocado un piso en la caída y que se vislumbran señales de recuperación. El presidente de la Cámara de Autoservicios Mayoristas, Armando Farina, destacó que existen dos realidades bien diferenciadas en el consumo masivo: en las provincias del sur y en las áreas vinculadas con el campo, las ventas están en aumento, mientras que en los grandes centros urbanos, especialmente en el Conurbano, la mejora no es tan evidente.

Esta situación se refleja también en la evolución del IVA, que en abril mostró una caída mucho menor a la que había experimentado en meses anteriores, lo que sugiere una posible estabilización en el consumo. La estrategia del Gobierno se centra en reducir la inflación para que la recuperación de los salarios impulse gradualmente el consumo, intentando establecer un ciclo virtuoso que se había visto interrumpido tras las elecciones legislativas, cuando la inflación comenzó a aumentar de manera más acelerada y los salarios quedaron rezagados.

El informe del Indec sobre los ingresos de marzo reveló que el nivel general creció un 3,4%, aunque esta cifra oculta un aumento en los ingresos del sector informal, mientras que los salarios formales, tanto privados como públicos, continuaron por debajo de la inflación del mes. Al analizar los datos por sector, se observa que el salario del sector privado registrado aumentó un 2,1% en comparación con el mes anterior y un 27,5% interanual, lo que implica una caída real del 1,2% en el mes analizado y un descenso del 3,9% en la comparación interanual. En contraste, el sector público experimentó un aumento del 5%, reflejando una suba real de 1,6% en el mes bajo estudio, con un incremento interanual del 29,6%, aunque también con un descenso real de 2,2%.