Los jóvenes de entre 25 y 34 años, el grupo con mayor demanda de viviendas de primera propiedad, deben destinar más del 38% de su salario al pago de la hipoteca. El porcentaje supera el 35% que el Banco de España considera recomendable para afrontar una cuota sin comprometer en exceso los ingresos del hogar.
El dato surge del último índice sintético de Vivienda elaborado por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), que analiza la evolución del mercado residencial español. Entre los hipotecados menores de 25 años, el esfuerzo financiero es todavía mayor: alcanza el 57,5% del sueldo.
El precio de la vivienda continúa como el principal factor de presión sobre el mercado, pese a la mejora de algunos indicadores de accesibilidad vinculada con salarios más altos y cuotas hipotecarias más bajas. En ese contexto, el índice de Asufin aumentó 0,3 puntos durante el primer trimestre del año frente al último trimestre de 2025 y llegó a 101,7 puntos.
El informe señala que la suba de los salarios y la reducción de las cuotas no alcanzan para compensar el encarecimiento de los inmuebles y el incremento del monto promedio de los préstamos. La cuota hipotecaria media bajó a 789,93 euros mensuales y el esfuerzo financiero promedio se redujo del 35,5% al 33,1% del salario. Sin embargo, el importe medio de las hipotecas continuó en ascenso y alcanzó los 174.132 euros, un 10,1% más que un año antes.



