El mercado de vehículos de segunda mano en España muestra señales de recuperación tras las dificultades causadas por la crisis de semiconductores y la inestabilidad en la producción de automóviles nuevos. En este contexto, los vehículos híbridos no enchufables se han convertido en la opción más valiosa, logrando mantener su valor residual en comparación con los automóviles de gasolina, diésel y otras alternativas electrificadas.

Estos modelos se destacan como la elección preferida para aquellos consumidores que priorizan la eficiencia y la sostenibilidad, al tiempo que buscan una menor depreciación en el ámbito de los autos usados. Según datos del índice Ganvam-DAT, el promedio de un híbrido convencional de tres años en el mercado de ocasión alcanza los 21.350 euros, lo que equivale a un 68% de su precio original.

En contraste, los vehículos de gasolina retienen un 60,2% de su valor tras recorrer aproximadamente 60.000 kilómetros, con un precio promedio de 16.153 euros, mientras que los modelos diésel mantienen solo el 58,3%. Este panorama se ve influenciado por la reducción continua de la oferta de vehículos de combustión y las restricciones ambientales en varias ciudades, que transforman la perspectiva de compra. La etiqueta ECO de los híbridos no enchufables también juega un papel crucial, permitiendo el acceso a áreas restringidas y evitando penalizaciones, a la vez que no dependen de infraestructura de recarga.

El análisis de los diferentes tipos de vehículos muestra que la depreciación de los híbridos enchufables, que retienen el 59,4% de su valor a los tres años, es similar a la de los vehículos de combustión. Por otro lado, los autos eléctricos puros sufren la mayor depreciación, conservando solo el 48% de su valor inicial tras tres años, debido a la rápida evolución tecnológica en el sector. Este fenómeno, sumado a la mayor oferta y los descuentos en el mercado de autos nuevos, afecta negativamente los precios de los usados.