En una jornada marcada por la volatilidad en los mercados internacionales, los bonos en dólares han experimentado un repunte generalizado, a pesar del contexto de inestabilidad en Medio Oriente derivado del fracaso de las negociaciones de paz. Este fenómeno se produce en un clima donde los precios del petróleo han aumentado drásticamente, impulsados por la reciente decisión de Estados Unidos de establecer un bloqueo sobre el transporte marítimo iraní. De este modo, el dólar también ha mostrado una tendencia al alza, mientras que los principales índices de Wall Street han logrado revertir su rumbo hacia el terreno positivo.
En el ámbito local, la curva de renta fija ha registrado subas de hasta un 0,6%, destacándose el rendimiento del Bono 2038, que lidera estas alzas. Le siguen otros instrumentos como el Global 2038, el Bonar 2038 y el Bono 2035, que han tenido incrementos del 0,5%. A su vez, el riesgo país ha experimentado un descenso de 19 puntos básicos, situándose en 534, según la medición de J.P. Morgan. Este comportamiento sugiere un cierto alivio en los mercados locales, a pesar de las tensiones internacionales.
La reciente medida adoptada por Estados Unidos, que busca ejercer presión sobre Irán, ha dejado en un estado de incertidumbre el delicado alto el fuego en la región. Aunque existía un clima de optimismo en las negociaciones, la falta de un acuerdo definitivo sobre las exportaciones de energía en Medio Oriente mantiene la situación en un estado de fragilidad. Los futuros del crudo Brent han aumentado un 6,7%, alcanzando los 103,04 dólares por barril, lo que implica un incremento superior al 40% desde que estalló el conflicto que interrumpió la navegación por el estrecho de Ormuz.
En el plano internacional, los bonos del Tesoro de Estados Unidos y los de diversas naciones asiáticas han mostrado señales de descenso, con el rendimiento del bono japonés a 10 años alcanzando un máximo de 29 años del 2,49%. Sin embargo, a pesar de estas fluctuaciones, los mercados se han mantenido relativamente estables, regresando en su mayoría a los niveles anteriores al alto el fuego de la semana pasada. Saul Kavonic, analista de MST Marquee, comentó que “el mercado ha vuelto en gran medida a las condiciones previas al alto el fuego, aunque ahora Estados Unidos ha decidido bloquear también los flujos restantes de crudo vinculados a Irán”.
En el ámbito local, se espera que esta semana el ministro de Economía, Caputo, realice un viaje a Washington con motivo de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI). La segunda revisión del programa con el FMI, que originalmente estaba pautada para principios de enero, ha sufrido nuevas demoras, y se anticipa que el ministro mantendrá encuentros informales con el personal del organismo y con Kristalina Georgieva durante su estancia. A pesar de las complicaciones, desde Max Capital señalan que las recientes adquisiciones de dólares por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) podrían fortalecer la posición del país ante el organismo internacional.
Por otro lado, se estima que la posibilidad de obtener un waiver por no haber cumplido con la meta de acumulación de reservas podría ser crucial, aunque actualmente este aspecto no parece ser una prioridad debido al aumento rápido de reservas observado en semanas recientes. Si se logra un acuerdo, se prevé un desembolso de 1.000 millones de dólares, lo que podría traer un respiro a las finanzas del país.
En el índice S&P Merval, las acciones han mostrado un avance del 0,7%, alcanzando las 3.019.341,51 unidades, mientras que en términos de dólares, el índice ha escalado un 0,9% hasta los 2.053,53 puntos. Dentro del panel líder, destacan las subidas de Transportadora de Gas del Norte (+2,5%), Ternium (+2,1%) y Transener (+2,1%), mientras que Loma Negra (-3,1%), IRSA (-2,1%) y Telecom (-1%) han sido las que más han caído. En Wall Street, los activos también han mostrado un desempeño positivo, especialmente las empresas del sector energético, como YPF (+3,3%), Transportadora de Gas (+3,1%) y Pampa Energía (+1,9%), impulsadas sin duda por el incremento en los precios del petróleo.



